Archive for the ‘Norte y sur’ Category

“Quienes no se mueven, no sienten las cadenas” ROSA LUXEMBURGO

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA

Hoy, 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, mujeres organizadas en la Cooperativa Jolom Mayaetik (“Tejedoras Mayas”), el Colectivo “Rosa Luxemburgo” y la Asociación Civil K’inal Antsetik (“Tierra de Mujeres”), alarmadas por el agravamiento de las condiciones estructurales que sustentan la pobreza extrema y la violencia en nuestro país; e indignadas ante el clima de completa impunidad en el que se desarrollan las consecuencias de esta situación: feminicidios, militarización, persecución y hostigamiento a defensoras de los derechos humanos, manifestamos:

1. Nuestra más enérgica condena ante los asesinatos de las defensoras de los Derechos Humanos:

Marisela Escobedo, asesinada el 15 de diciembre de 2010 mientras realizaba un platón frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua en demanda del esclarecimiento del homicidio de su hija, Rubí.

Susana Chávez, poetisa y activista por esclarecimiento de los feminicidios en Ciudad Juárez, violada, asesinada y cruelmente mutilada el 5 de enero de 2011 en esta misma localidad.

Josefina Reyes, luchadora social por el esclarecimiento de la desaparición forzada de personas a manos de miembros del ejército mexicano en el Valle de Juárez, entre los que se encuentra su hijo, Miguel. Asesinada el 3 de enero de 2011 al este de Ciudad Juárez, sólo mes y medio antes de que lo fueran sus familiares: Malena Reyes, Elías Reyes y Luisa Ornelas, cuyos cadáveres fueron hallados el pasado 25 de febrero.

Condenamos igualmente el incendio de los hogares de doña Malú García y Sara Salazar los pasados días 16 y 15 de febrero respectivamente; la primera hermana de Lilia Alejandra, mujer violada, tortura y asesinada en Ciudad Juárez y presidenta de la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa, quien en el momento de la destrucción de su domicilio participaba en una acción de huelga de hambre y protesta frente a la Fiscalía del estado de Chihuahua en la citada ciudad; la segunda, madre de la familia Reyes, abocada a continuar su lucha desde el exilio frente a un estado incapaz de ampararla y ofrecerle verdad y justicia tras el asesinato de sus hijos.

Condenamos estos crímenes y condenamos igualmente el clima de impunidad que los rodea, representativo del que diariamente se reproduce en todo el país en relación con la violencia que las mujeres sufrimos. Condenamos asimismo la indefensión que padecen todas aquellas mujeres que desde la sociedad los denuncian y combaten, y señalamos la grave responsabilidad contraída por el estado mexicano en esta materia.

2. Saludamos la lucha emprendida por Doña Sara Salazar, como antes por sus hijas, quienes rompieron y rompen el silencio que rodea estos crímenes perpetrados por grupos paramilitares y militares en el contexto nacional de la denominada “guerra contra el crimen organizado”.

3. Nos solidarizamos con cuantas mujeres en todo nuestro país, defensoras de los Derechos Humanos como las antes citadas, mantienen su lucha contra la impunidad en el más completo desamparo institucional.

4. Hacemos un llamado a todas las mujeres para unirnos en contra de los feminicidios y desapariciones forzadas, violaciones sexuales y toda violencia perpetrada contra las mujeres.

5. Consideramos que no puede hablarse de la existencia de democracia en un país militarizado, donde se usa la represión contra toda expresión de lucha social; donde se maquillan los datos de la pobreza extrema y su repercusión sobre las mujeres; donde los gobiernos locales y federal se niegan a establecer la “alerta de género” frente a la oleada feminicidios que sufrimos; donde reina el terror propio de un escenario bélico en el que en los últimos años han sido asesinadas más de 35 mil personas, sin que el presidente Felipe Calderón haya alzado más que tímidamente la voz frente a las 8,500 armerías que desde los Estados Unidos suministran el material con el que se perpetúa esta tragedia.

Consideramos que no puede hablarse de democracia en un país cuando los derechos de más de la mitad de sus habitantes, nosotras, las mujeres, son sistemáticamente conculcados como resultado de esta militarización, sometiéndonos cotidianamente a la violencia y el hostigamiento inherentes a este “estado de sitio”, privándonos de nuestra libertad diaria, afectando el normal discurrir de nuestras actividades económicas y transformando violentamente, en nuestro detrimento, prácticas culturales en las comunidades indígenas en las que muchas de nosotras vivimos.

Consideramos que no puede hablarse de democracia en un país donde la política social se supedita a los intereses fluctuantes de cada campaña electoral; donde se fomenta la división de los movimientos sociales y de mujeres; donde se violan extensamente los derechos económicos, sociales y culturales de la ciudadanía; donde a la situación generalizada de precariedad de su población campesina se añade la falta de voluntad política para la resolución de conflictos agrarios; conflictos en los que están presentes intereses de empresas multinacionales y en los cuales se impulsan estrategias represivas, con claros ingredientes patriarcales, que atentan contra los derechos de las mujeres.

6. Nos solidarizamos con todas las mujeres que en el mundo se encuentran luchando, integrando diversas formas de resistencia, para lograr transformaciones en sus respectivos países. En este sentido nos merecen especial consideración las mujeres de aquellos países árabes del Norte de África y el Oriente Próximo que, como en los casos de Túnez o Egipto, impulsan procesos de cambio en los mismos. Expresamos nuestra solidaridad ante el sufrimiento de estas mujeres en Libia, que junto al resto de su población, viven hoy la guerra civil desatada en este país.

Nos solidarizamos igualmente con todas aquellas mujeres que en las semanas previas han integrado las protestas sociales en Grecia.

7. Expresamos nuestra solidaridad incondicional para todas aquellas miles y miles de mujeres que como parte de los flujos migratorios internacionales viven en condiciones de precariedad y suman su fuerza a la de la mano de obra barata que beneficia a los bloques de países ricos en el mundo; mujeres migrantes que en su condición de tales se ven más gravemente expuestas a la trata, las vejaciones, el racismo, el clasismo y doblemente privadas de sus más elementales derechos laborales.

Enviamos nuestro abrazo solidario a nuestras hermanas del Sáhara, Palestina y Colombia; a todas aquellas mujeres anónimas que en el mundo resisten diariamente y elaboran estrategias de sobrevivencia; a nuestras hermanas indígenas, mujeres feministas y lesbianas de América Latina y del mundo que el día de hoy llevarán a cabo eventos, foros, tomarán las calles y romperán el silencio para denunciar la violación de nuestros derechos como mujeres, marchando por una vida sin violencia, por la diversidad sexual, por los derechos sexuales y reproductivos, contra la ocupación militar, contra el patriarcado, por los derechos de las mujeres indígenas y contra todo tipo de violencia hacia las mujeres…

Nuestro compromiso como mujeres será seguir adelante en nuestras resistencias, alimentadas por la creatividad, el arte, la consigna, la marcha, la participación en foros,… en una apuesta activa y permanente por una vida digna para todas las mujeres del mundo.

¡¡¡VIVA LA RESISTENCIA DE LAS MUJERES EN EL MUNDO!!

¡¡CONTRA LOS FEMINICIDIOS LA MOVILIZACIÓN!!

¡¡POR UNA VIDA LIBRE DE VIOLENCIA!!

¡¡POR EL RESPETO A LA DIVERSIDAD SEXUAL!!!

FRATERNALMENTE

K’INAL ANTSETIK, COOPERATIVA JOLOM MAYAETIK Y COLECTIVO ROSA LUXEMBURGO.

“Quienes no se mueven, no sienten la cadenas”

ROSA LUXEMBURGO

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¡TODOS Y TODAS A LUCHAR Y DEFENDER NUESTRAS TIERRAS Y TERRITORIOS!

 

El Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) desde Chiapas expresa su más enérgica condena ante el operativo desplegado por policías federales y estatales el pasado viernes 3 de Octubre, hecho que culminó con el abominable asesinato de 6 campesinos indígenas y decenas de heridos.

De esta abominable masacre, manifestamos que los principales responsables son el Gobernador del Estado Juan José Sabines Guerrero, el Secretario de Gobierno Jorge Morales Messner, y el Ministro de “Justicia” Amador Rodríguez Lozano, quienes en vísperas de los hechos, hacían creer a los ejidatarios que sus legítimas demandas serían atendidas mediante el diálogo y la concertación.

Es revelador que ahora el gobierno estatal anuncie la intención de indemnizar a las familias de los campesinos masacrados y heridos, así como el ofrecimiento de proyectos económicos, pero más aún, que la zona arqueológica de Chinkultik y el Parque Nacional de Montebello sean administrados y resguardados por los ejidatarios, lo que era originalmente la demanda de los ejidatarios. Ello sólo demuestra la enorme incapacidad e insensibilidad de un gobierno que decidió criminalizar a campesinos ejidatarios y optar por una salida violenta y policíaca como respuesta a sus legítimas demandas, que pudieron ser atendidas desde el principio, por la vía política y del diálogo, evitándose estos condenables acontecimientos.

El operativo policíaco-militar del 3 de Octubre, desde nuestra perspectiva, constituye un nuevo ensayo contrainsurgente en Chiapas, implementado por el Gobierno Federal de Felipe Calderón Hinojosa y por el Gobierno del Estado de Juan Sabines Guerrero, con que se pretende despojar a las comunidades y pueblos indígenas de sus tierras y recursos naturales; ahí están en puerta las amenazas de desalojo y despojo de sus tierras y territorio a decenas de ejidos y comunidades por proyectos como el de la autopista Palenque-San Cristóbal, o como las concesiones de minas a empresas trasnacionales en las regiones Sierra y Fronteriza, que además se insertan en la lógica del Proyecto Mesoamérica (antes Plan Puebla Panamá).

Resulta sumamente preocupante y no casual, que al igual que como ocurrió en Sicartsa, Atenco y Oaxaca; en Montebello y Chinkultik intervienen elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP), de la Procuraduría General de la República (PGR) y policías estatales, ello con el objetivo de controlar y desbaratar el legítimo descontento popular y desarrollar estrategias de aniquilación hacia la población civil, que incluye precisamente el despliegue de operativos policíacos, escuadrones de la muerte, grupos paramilitares, y en donde se cometen crímenes de lesa humanidad como la desaparición forzada y ejecuciones sumarias.

La masacre del 3 de Octubre es un mensaje contundente para todas las comunidades, organizaciones y pueblos campesinos e indígenas que se atrevan a reclamar sus legítimos derechos como ejidatarios y el derecho a la tierra y el territorio. Por lo que ninguna organización democrática e independiente en Chiapas podemos guardar silencio ante este acto de barbarie; hacerlo significa avalar a un gobierno que se ha manchado las manos de sangre, y que merece la condena del pueblo mexicano y de la historia.

La masacre del 3 de Octubre nos remite inevitablemente a la masacre de Wolonchán, ocurrida el 30 de Mayo de 1980, que se dio en un momento en que la lucha campesina era álgida e intensa, y cuyo responsable fue precisamente el padre del actual gobernador de Chiapas: Juan Sabines Gutiérrez.

Chiapas, como hace casi 30 años, está gobernado por una oligarquía terrateniente que tiene las manos demasiado manchadas con sangre campesina e indígena.

Hacemos un llamado respetuoso a nuestro pueblo mexicano, a las personalidades e intelectuales, al Frente Nacional contra la Represión (FNCR), a los organismos de derechos humanos, al Senado de la República , a la Cámara de Diputados, para que se sumen a la demanda de que el crimen de lesa humanidad cometido en la Trinitaria no quede impune, se investigue y castigue penalmente a quienes amparados en el poder público autorizaron el operativo y dieron la orden de que se disparara a mansalva contra la población civil, lo que inevitablemente conduce al Gobierno del Estado de Chiapas.

2 DE OCTUBRE DE 1968

NI PERDÓN NI OLVIDO

El Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) recuerda con indignación y rabia aquél 2 de Octubre de 1968, como una fecha imperdonable y profundamente trágica que ejemplifica cuánta sangre y muerte le ha costado a nuestro Pueblo su larga lucha por la democracia y la libertad, ante la cerrazón de un Estado asesino que todavía hoy continua empeñado en mantener los privilegios desmedidos de una voraz oligarquía y el poder dictatorial de una elite de políticos que han hecho de la corrupción y la impunidad su forma de gobierno.

Terrible sin duda ha sido el costo para nuestro país por la pérdida de aquellos varios cientos de estudiantes valiosos y profesores ejemplares que fueron asesinados, desaparecidos y encarcelados por el ejército federal y demás fuerzas represivas del Estado, por el solo motivo de emprender una lucha pacífica en pro de la democracia en México, la defensa de sus legítimos derechos y el cese a la represión gubernamental.

Aquellas víctimas inocentes, cuyo número jamás pudo ser cuantificado con precisión debido al Terrorismo de Estado desatado en contra de su movimiento estudiantil, encarnaban en 1968 la conciencia crítica de la sociedad que supo vislumbrar la necesidad histórica de un cambio político que terminara con la larga dictadura de un presidencialismo a ultranza que nombraba a su arbitrio gobernadores, senadores, diputados y jueces en todo el país, así como al propio sucesor en la presidencia. Ése era el valioso aporte que traía al país el movimiento estudiantil del 68 y a la vez la causa que despertó en su contra la ira reaccionaria del gobierno en turno, el ejército federal, la clase oligárquica y la cúpula eclesial conservadora, así como el linchamiento propagandístico por parte de los medios de comunicación mayoritariamente controlados por el Estado.

Los 40 años que han transcurrido desde aquella Matanza de Tlatelolco hasta este 2008, tristemente nos muestran que nada ha cambiado, pues ante las luchas legítimas de diferentes sectores de nuestro Pueblo, el Estado ha respondido sistemáticamente con similares actos de barbarie: la Masacre del 10 de Junio de 1971; la cruenta Guerra Sucia de los 70’s y 80’s que dejó por saldo más de 1000 desapariciones forzadas, genocidios y pueblos totalmente arrasados sobre todo en Guerrero, centenares de presos políticos y las más inhumanas torturas; las Masacres de Bolonchán en 1981 y de El Roblar en Venustiano Carranza en 1984, ambas en Chiapas; el asesinato selectivo de casi 500 militantes perredistas entre 1988 y 1994; la hostil ocupación militar de las zonas zapatistas en Chiapas a partir de 1995; la Masacre de Aguas Blancas en 1995, en Guerrero; el terror en Los Loxichas en 1996, en Oaxaca; militarización de Guerrero, Oaxaca y otros estados del sur a partir de 1996; la Masacre de Acteal en 1997, en Chiapas; la Masacre de El Charco en 1998, en Guerrero; las represiones brutales de 2001 y 2006 en Atenco, Edo. de México; la matanza de obreros de SICARTSA en 2006, en Michoacán; la salvaje represión que incluyó 25 asesinados de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) en 2006. Y en los 22 meses que lleva el presente sexenio de Felipe Calderón: la difamación delictiva y linchamiento mediático hacia el movimiento en contra del fraude electoral de 2006; la militarización generalizada de todo el país; la desaparición forzada de casi 90 luchadores sociales; y la imposición de leyes fascistas que ciminalizan la protesta social y popular.

En este recuento ilustrativo de algunos de los hechos más sobresalientes desde 1968 hasta 2008, vemos siempre por común denominador dos aspectos: la criminalización de los movimientos sociales y populares a través de intensas campañas en los medios masivos de comunicación, que buscan desinformar y manipular a la opinión pública para tratar de “justificar” la violencia del Estado; así como la impunidad absoluta y el premio político para los represores materiales e intelectuales, responsables de ésa larga cadena de crímenes de lesa humanidad.

Así, los principales responsables de la Matanza de Tlatelolco del 2 de Octubre de 1968, entre los que destacaron Gustavo Díaz Ordáz, Luis Echeverría Álvarez, Fernando Gutiérrez Barrios y Miguel Nazar Haro como funcionarios civiles, junto con los militares de alto rango Marcelino García Barragán, Luis Gutiérrez Oropeza, Alfonso Corona del Rosal, Miguel Ángel Godínez Bravo, Carlos Bermúdez Dávila, Ernesto Gómez Tagle y Jesús Castañeda Gutiérrez entre muchos otros, no sólo jamás fueron castigados, sino que en los siguientes sexenios todos ellos resultaron premiados respectivamente con cargos públicos y castrenses de mayor jerarquía; a excepción de Díaz Ordáz debido a la imposibilidad de asignarle un cargo superior al que tuvo.

Su impunidad se extendió hasta la llegada de los gobiernos panistas con Vicente Fox, quien incumpliendo su promesa de hacer justicia por los delitos de lesa humanidad del pasado, montó un teatro de simulación mediante la creación de la Fiscalía Especial para Movimientos Políticos y Sociales del Pasado, dependiente de una Procuraduría General de la República cuyo titular era precisamente un militar: el general Rafael Macedo de la Concha. Así, éste montaje fue la ratificación de impunidad para los criminales del Estado. Los dos únicos casos en que se fingió hacer justicia, y ello por tratarse de casos imposibles de ocultar ante las sobradas evidencias, fueron los del expresidente Luis Echeverría y del sanguinario Nazar Haro; quienes cómodamente se encuentran hoy en “prisión domiciliaria”, disfrutando del ambiente familiar en el bienestar de sus lujosas mansiones y la atención del personal a su servicio.

Mientras tanto el gobierno de Felipe Calderón sigue haciendo de la impunidad una institución oficial. No sólo se ha negado a hacer justicia por los crímenes del pasado, sino que ha encubierto y solapado descaradas corruptelas y salvajes actos represores cometidos recientemente por funcionarios priístas y panistas. Tales son los ejemplos de: Mario Marín, Ulises Ruiz Ortíz y Peña Nieto, gobernadores de Puebla, Oaxaca y Estado de México respectivamente; al igual que los excesos, arbitrariedades, violaciones sexuales a mujeres y asesinatos perpetrados por las fuerzas armadas en el marco de la militarización que azota el país; así como los casos de Martha Sahagún y sus hijos ladrones, Vicente Fox que se enriqueció inexplicablemente, y el actual secretario de gobernación Juan Camilo Mouriño envuelto en escándalos por el evidente delito de tráfico de influencias a favor de sus empresas.

Hacemos un llamado a todo el Pueblo de México, a las organizaciones de izquierda democráticas e independientes, a los sectores progresistas del país, para unir nuestras voces, repudio y acciones con el fin de detener la REPRESIÓN y la IMPUNIDAD que son política de Estado del régimen panista de Felipe Calderón Hinojosa. Les convocamos a recuperar la memoria histórica de nuestra Nación, a no olvidarla jamás, a destacar en ella el sitio de honor que merecen todas y todos los mártires que han ofrendado su sangre por la libertad de nuestro Pueblo.

Saludamos todas y cada una de las acciones, movilizaciones y protestas que este día estarán realizándose por todo México y otros países, con motivo de rememorar el 2 de Octubre de 1968 y exigir la justicia correspondiente.

DE ESTE LADO NO HAY EPÍLOGOS


No-epílogo del SCI Marcos para el libro de futura aparición: Travesía a Itaca: recuerdos de un militante de izquierda del comunismo al zapatismo.
Coedición de Cenzontle editores y la familia.

Verano del 2008.
Madrugada.

I

Mi nombre es Marcos, Subcomandante Insurgente Marcos, y conocí a Raúl Jardón por primera vez varias veces.

Sé que puede parecer un error de puntuación, o la reiteración de ese desprecio por los calendarios de arriba que profesamos l@s zapatistas, pero en este caso fue así: varias veces conocí a Raúl Jardón por primera vez.

Los detalles (calendarios y geografías incluidas) los conocemos él y yo, y ya; pero lo que quiero decirles es que, todas las veces que lo conocí por primera vez, nos pasaba que parecía que ya nos hubiéramos conocido desde mucho tiempo atrás.

Y de esos tiempos, de sus calendarios y geografías, es que hablan estas letras que Raúl nos dejó con el pretexto de una especie de autobiografía.

Sin saberlo, o sabiéndolo, Raúl cuenta su propia historia diciendo lo que no dice, es decir, da cuenta del reiterado empecinamiento de una rebeldía de la que hay mucho que aprender todavía.

Son poc@s, muy poc@s, quienes pertenecen a la generación de Raúl y se mantienen en esa necedad.

Las zapatistas, los zapatistas, tenemos una admiración (no exenta de sorpresa ante lo ilógico) por las personas que, pudiendo estar en otro lado, están de este lado, es decir, abajo y a la izquierda.

Raúl Jardón pudo haber estado en otro lado, pudo haber simulado (como otr@s lo hacen) que seguía siendo de izquierda consecuente y pelear por las migajas que la administración de la infamia neoliberal deja caer sobre la clase política que le sirve.

“Se hace lo que se puede”, pudo haber dicho Raúl frente al espejo de una izquierda institucional borracha de pragmatismo y claudicación. Y, en lugar de ese pobre consuelo que se disfraza de coartada, Raúl eligió decir y hacer otra cosa, es decir, “hacer lo que se debe”.

Leyendo el borrador del libro (finalmente, cuando ya lo daba por perdido entre el caos de papel y tinta que puebla la comandancia general del ezetaelene, lo encontré) pude contar todas las veces que a Raúl se le presentaron disyuntivas que, por un lado, le ofrecían comodidad y acomodo, y, por el otro, incómodo compromiso.

Y, mientras otros elegían alguno de los múltiples caminos de fuga, Raúl eligió este lado, el de acá, el incómodo, el ingrato, el sin fin, el de siempre, el de abajo y a la izquierda.

A alguien le comenté (creo que fue a Lev… o a Sergio, no muy me acuerdo) que a Raúl le hubiera dado gusto el pensamiento y el desafío expresado en la Sexta Declaración de la Selva Lacandona. Ahora, cuando leo retazos de sus palabras, se me ocurre que Raúl la conoció desde mucho antes.

Tal vez la leyó entre líneas desde nuestras primeras palabras públicas y, con su participación con nosotr@s, fue añadiendo signos de puntuación, palabras, frases, párrafos y páginas enteras en la redacción colectiva que, desde esa madrugada del 94, ensayamos el todo que somos.

II

No viene al caso (o cosa, según), pero en veces encontramos a las personas a través de su reflejo en el fragmentado y roto espejo de las rutas que caminan los sótanos del mundo. Sótanos que desafiaron su destino inicial: servir de basamento para el soberbio edificio del dinero y bodega vergonzante para los cachivaches que, en su paso destructor, iba desechando el poderoso.

A lo largo de los tiempos de abajo (para los que no hay calendarios ni geografías comunes), los sótanos de las sociedades fueron también el espacio para la gestación del desafío, de la rebeldía.

Y, como en los movimientos telúricos, son los cambios en esos sótanos los que han modificado la superficie visible de las sociedades.

Si la historiografía ha sido avara en dar cuenta de esas gestaciones y terremotos, se debe no sólo a la legendaria pereza de los intelectuales de academia. También, y sobre todo, a ese culto que el poder rinde al individuo, al sujeto individual.

Y no se trata sólo de una querencia retórica, base de guiones para películas, obras de teatro y programas electorales y de gobierno.

La individualización de la transformación histórica es, también, una forma de dominación. Es decir, el sujeto individual es maleable, incluso sin dejar su esencia rebelde.

Vaya, el poder actual, el capital, se dará el lujo de hasta admirar a quien lo desafía, siempre y cuando mantenga su individualidad, es decir, su capacidad de apropiación privada.

Pero, si la academia de arriba ha sido ciega al papel de los sótanos en las transformaciones sociales, en las artes encontramos algunas grietas producto de esos terremotos. Bertold Brecht preguntaba por los reales hacedores del mundo y sus maravillas, y Pablo Neruda señaló que el individuo decidido provoca aplausos y homenajes, y que la masa organizada provoca… revoluciones.

Y creo que siempre sí viene al caso (o cosa, según), porque en las páginas de este libro, Raúl conjuga los sujetos y los tiempos de los verbos con el mismo complicado malabarismo de los zapatistas, y nos dice: “éstos fui, éstos soy, éstos seré”.

III

Mi nombre es Marcos, Subcomandante Insurgente Marcos, y me han pedido que escriba un epílogo para este libro escrito por el compañero Raúl Jardón.

No lo voy a hacer.

Y no porque el dolor de la ausencia de Raúl me anuden el corazón y la palabra.

No lo voy a hacer porque, simple y llanamente, de este lado no hay puntos finales, ni epílogos.

Abajo y a la izquierda sólo hay puntos suspensivos… porque siempre falta lo que falta…

Vale. Salud y, tienes razón Raúl, hay que hacer lo que se debe hacer.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Verano del 2008.

 

Los de Abajo

   

Fachada de la Catedral de San Cristobal de las Casas. Abril 2006

Los de Abajo

Gloria Muñoz Ramírez
losylasdeabajo@yahoo.com.mx

La comunidad de La Garrucha, enclavada en la cañada de Patiwitz, en la selva Lacandona, fue la primera que recibió abiertamente a la sociedad civil y a la prensa de todo el mundo en marzo de 1994, apenas terminadas las primeras negociaciones entre el EZLN y el gobierno federal, en la  catedral de San Cristóbal.

Finalizado ese primer diálogo, el subcomandante Marcos, vocero y jefe militar zapatista, se refugió en esta cañada y, desde ahí, se abrieron los pueblos para explicar las razones de su lucha. Catorce años después, en este mismo poblado, el líder rebelde concedió la última (o la más reciente) entrevista a un medio de comunicación (en octubre de 2007), y aquí se le vio por última vez públicamente, durante una fugaz aparición antes del encuentro de mujeres zapatistas con mujeres del mundo, a finales de diciembre y principios de enero de 2008.

Hace 15 años, en mayo de 1993, en esta misma zona se dio el “bautizo de fuego” del aún clandestino EZLN: el primer enfrentamiento con el Ejército federal, negado durante meses por la Secretaría de la Defensa y por el entonces presidente Carlos Salinas, quienes argumentaron que se trató de un enfrentamiento con una banda de narcotraficantes, teniendo claro que se trataba de una formación insurgente.

La Garrucha, además de ser sede de una de las cinco zonas autónomas zapatistas, es una comunidad emblemática e histórica del movimiento. Desde aquí se dio a conocer la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y en esta región se dieron los primeros pasos de la actual iniciativa política y pacífica. En 1994 llegaron aquí los comunicadores de todo el mundo, antes de que las miradas se trasladaran a Guadalupe Tepeyac y La Realidad, en la selva fronteriza, comunidades que durante años sufrieron la persecución y el hostigamiento dirigido, pues casualmente en ambas, como recientemente en La Garrucha, se realizaron las apariciones públicas de la comandancia general zapatista.

El pasado 4 de junio pudo ser un día fatal. Unos 200 soldados del Ejército federal, Seguridad Pública, policía municipal y agentes de la PGR intentaron entrar a La Garrucha. Luego se dirigieron a los pueblos de Hermenegildo Galeana y San Alejandro, en la misma región, donde fueron repelidos por mujeres, hombres y niños armados con palos, piedras y resorteras; es decir, armados de coraje y dignidad. Dentro de la cascada de agresiones que han sufrido las comunidades en los últimos dos años, esta incursión denota pretensiones oscuras y sumamente preocupantes. Es falso que busquen plantíos de mariguana; urge parar la provocación. En México y en muchos sitios del mundo se preparan acciones que impidan un desenlace de graves consecuencias.                                                                             

 

 

OAXACA

                                                     

 http://www.myspace.com/asaroaxaca

Cuando nuestra realidad nos parece la única posible es sano mirar un poco más lejos.

Mirar y ver.

Y escuchar.

 

 

A LAS MUJERES DE MÉXICO Y DEL MUNDO.

(Extracto)
Las mujeres que conformamos el Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) iniciamos desde principios de marzo una Jornada Político-cultural para recuperar la historia de las luchas de mujeres, dadas en distintas etapas de la historia y en diferentes partes del mundo. Asimismo, este año especialmente lo hemos dedicado a las mujeres familiares de desaparecidos y desaparecidas políticas en el país; por ello, hemos estado presentando nuestro primer esfuerzo de sistematización de la lucha que en varias décadas hemos dado mujeres del FNLS.

Nos sumamos a la convocatoria que hacen familiares de desaparecidos y desaparecidas en el país, para unir esfuerzos y llevar a cabo diferentes acciones civiles para luchar contra la desaparición forzada. Nuestra solidaridad para familiares de las compañeras desaparecidas Virginia Ortiz Ramírez y Daniela Ortiz Ramírez, mujeres triquis, el día 5 de julio de 2007; así como la de Lauro Juárez, quien desapareció el 30 de diciembre de 2007, y Gregorio Alfonso Alvarado López en el estado de Guerrero, desaparecido el 26 de septiembre de 1996. Seguiremos haciendo nuestra la demanda de su presentación con vida y el castigo a los responsables de esta impunidad; no olvidamos que este 25 de marzo se cumplen ya diez meses de la desaparición de Edmundo y Gabriel. No daremos marcha atrás las mujeres del FNLS, en la búsqueda de justicia para que estos crímenes no queden impunes, manifestamos todo nuestro apoyo a sus familiares y amigos.
Repudiamos el silencio del gobierno mexicano frente a la masacre que se llevó a cabo en territorio ecuatoriano el pasado primero de marzo, donde perdieron la vida Juan González del Castillo, Fernando Franco Delgado, Verónica Natalia Velázquez Ramírez y Soren Ulises Avilés Angeles. Toda nuestra solidaridad con sus familiares y para la compañera Lucía Andrea Morett, hacemos patente nuestro apoyo para ella y su familia.
Denunciamos al gobierno de Felipe Calderón Hinojosa y a las fuerzas armadas del país, quienes han violado de manera sistemática los derechos humanos de decenas de familias en el estado de Michoacán, así como en otros puntos de México, con la supuesta campaña contra el “crimen organizado”. Bajo dicha campaña han golpeado, violado a mujeres y realizando aprehensiones ilegales, hurtando pequeños pero importantes ahorros de familias pobres. La militarización del país no puede ser la solución al narcotráfico cuando ésta se encuentra al interior del mismo poder político y económico de México.
A lo largo de la historia mundial de la lucha de clases, nuestra participación como mujeres ha sido determinante en cada etapa de lucha de los pueblos: desde la lucha legal, jurídica, política, electoral, cultural, feminista hasta la armada revolucionaria. Esto ha tenido un costo alto para nosotras y nuestras familias, ya que vivimos en una sociedad capitalista y patriarcal. En el marco mundial de las reformas neoliberales se ha provocado toda una reorganización del trabajo; entre otras, se encuentran las políticas migratorias que socavan los derechos humanos y, en particular, los derechos de las mujeres, alimentando sus condiciones de ilegalización y condenándolas a vivir en la clandestinidad. Todo esto es avalado por los gobiernos de países receptores de mano de obra barata, siendo las mujeres la mejor fuerza de trabajo que le permite al sistema capitalista amortiguar sus crisis. Lo anterior alienta la continuidad del trabajo doméstico y la prostitución, actividades que retoman las mujeres migrantes en condiciones inhumanas.
Nos mantiene alertas la violencia de pareja que se vive en nuestro país. Una de cada cinco mujeres en México sufre violencia de su pareja. Por tanto, asumimos que no puede darse un verdadero cambio en nuestro país mientras no sean eliminadas todas las formas de violencia hacia la mujer.

Ningún proyecto político de izquierda puede avanzar si no se da una transformación desde lo personal y colectivo.

                                                                                                                                                                                                    

Oaxaca de Juárez 25 de Enero del 2008

Desde hace meses hemos venido denunciando a través de la prensa nacional e internacional la desaparición de los Señores Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, quienes fueron desaparecidos en el estado de Oaxaca el 25 de mayo del 2007. Hoy a ocho meses de su desaparición familiares y amigos seguimos exigiendo al gobierno mexicano su presentación con vida, pues durante todos estos meses de búsqueda y denuncias realizadas ante la Procuraduría General de la República las autoridades no han brindado respuesta alguna.

Es sumamente claro que este gobierno es un continuador más de la política represiva, que bajo el pretexto de combatir al narcotráfico y a la delincuencia organizada, volca toda su furia sobre los luchadores sociales, defensores de derechos humanos y hacia toda persona que sea opositora a su régimen. Este supuesto combate al crimen organizado ha significado la militarización de nuestro país y el acoso constante de parte de militares y agentes policíacos hacia la población, pero sobre todo a sido la herramienta más sucia y efectiva para este gobierno, a través de la cual puede encarcelar injustamente y desaparecer personas sin ninguna orden de aprehensión y lo peor de todo, bajo ningún cargo.

Mientras el gobierno dice estar “combatiendo” fuertemente al narcotráfico los agentes policíacos siguen siendo asesinados por la delincuencia organizada, los narcotraficantes siguen sin ser aprendidos y la delincuencia sigue creciendo. Sin embargo, a pesar de todo esto el gobierno de Felipe Calderón aun tiene el descaro de asentar que en nuestro país todo esta bien, que existe la democracia y que se respetan los Derechos Humanos de la población, ¡que mentira! pues a un año de su gobierno tan solo en la ciudad de Oaxaca se han dado los casos más graves de violaciones a los derechos humanos, ya que además de la desaparición de los Señores Edmundo Reyes y Gabriel Cruz, se suma la desaparición de Daniela Ortiz Ramírez de 14 años de edad y Virginia Ortiz Ramírez de 20 años de edad ambas indígenas Triquis de la comunidad de San Juan Copala Oaxaca, quienes están desaparecidas desde el 5 de julio del 2007, el señor Lauro Juárez de 43 años de edad, campesino de la comunidad la Arena de Santa Maria Temaxcaltepec quien desapareció el 30 de diciembre del 2007. En ninguna de las cinco desapariciones anteriores el gobierno estatal y federal ha dado solución a las exigencias de nuestras familias de presentar con vida a nuestros seres queridos, ni tampoco han realizado operativos de búsqueda para dar con su paradero. Al contrario a estas desapariciones en la ciudad de Oaxaca se suma una más, la del Señor Francisco Paredes Ruiz defensor de derechos humanos miembro de la fundación Diego Lucero, quien fue desaparecido en el Estado de Michoacán el 26 de septiembre del 2007y de quien desafortunadamente tampoco se tienen noticias.

Ante esta grave situación en nuestro país no podemos hablar de democracia ni mucho menos de respeto a los derechos humanos, pues la Desaparición Forzada de Personas es un delito de lesa humanidad y el peor crimen que puede cometer el gobierno mexicano en contra de cualquier ciudadano. La desaparición marca no solo a la victima, si no también a la familia que padece la larga y angustiante espera de saber sobre sus seres queridos.

Estas seis desapariciones son la muestra fehaciente de que el gobierno no esta cumpliendo con los tratados y convenios internacionales de respeto a los derechos humanos y de no practicar la desaparición forzada de personas, los cuales solo se han quedado en el discurso y han servido únicamente para dar una buena imagen de este hacia el exterior.

La falta de respuesta de parte del gobierno y la terrible impunidad e injusticia en la cual nos encontramos ha llevado a que nuestras familias se organicen y juntas luchemos por la presentación con vida de nuestros desaparecidos, pues no queremos que nuestros familiares sean un numero más en la larga lista de desaparecidos en nuestro país y por esa razón seguiremos luchando y exigiendo justicia, recordándole al Estado que él y sólo él, es el único responsable de estos crímenes de lesa humanidad y por lo tanto quien tendrá que dar solución a nuestras justas demandas.

Como último, hago un atento llamado a todos los familiares de los desaparecidos a que luchemos juntos para exigir justicia y castigo a los culpables de este crimen de lesa humanidad y los invito a que juntos conformemos un frente de familiares de desaparecidos que nos permita realizar acciones conjuntas para lograr la presentación inmediata con vida de nuestros seres queridos. Así mismo, convoco a los participantes de este Foro Social Mundial a que se pronuncien por la presentación inmediata con vida de Edmundo Reyes Amaya, Gabriel Alberto Cruz Sánchez, Daniela y Virginia Ortiz Ramírez, Francisco Paredes Ruiz y Lauro Juárez. Pues solo la unidad entre nosotros podrá conseguir que nuestros esfuerzos se multipliquen y logremos la presentación de nuestros desaparecidos.

Nadín Reyes Maldonado
Comité “Hasta Encontrarlos”

Contacto hastaencontrarlos@gmail.com
http:/hastaencontrarlos.blogspot.com/

LYDIA CACHO, periodista

 

 La pederastia ejercida por políticos y empresarios mexicanos queda impune, aunque la periodista Lydia Cacho lo haya denunciado 

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La crisis de legitimidad de las instituciones que conforman los tres poderes de la República mexicana alcanzó una nueva cima el pasado 29 de noviembre.

Ese día, la Suprema Corte de Justicia de la Nación optó por exonerar al Gobernador del Estado de Puebla, Mario Marín, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el partido que gobernó en México entre 1929 y 2000.

Más informacion.

Mujeres de México en Elx (Espanya)

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El passat dijous, 8 de novembre l’ONG Narova va convocar als mitjans de comunicació de la ciutat, en el Casal Jaume I d’Elx per a Roda de Premsa sobre…..

L’ONG il·licitana Narova, dedicada a la cooperació internacional amb Amèrica Llatina, ha convidat a la nostra ciutat a tres representants de la lluita que viuen les dones a Mèxic

Són Yolanda Castro, presidenta de l’organització “Terra de Dones”, de Chiapas, Nadín Reyes, filla de desaparegut i representant del comitè de familiars “Fins a Trobar-los” d’Oaxaca, i Rosalinda Santís Díaz, coordinadora de l’Àrea de Salut de “Terra de Dones”. Estan realitzant una gira per Europa per a fer pública la situació en la qual viuen els moviments socials i de dones en la república mexicana. Ruth Adsuar, presidenta de Narova, ha estat la seva amfitriona en la ciutat.

Yolanda Castro, presidenta de “Terra de Dones” de Chiapas, denuncia les reiterades violacions dels drets humans a Mèxic des de l’accés al poder dels quals defineix amb “la ultraderecha representada per Vicente Fox i Felipe Calderón”. Castro xifra en més de 1.000 els presos polítics, i en 6.000 les dones desaparegudes entre 1999 i 2004. En Chiapas denuncia 122 desapareguts i la tornada de la “guerra bruta” amb violacions i tortures. A més rebutjada la imposició de Pla Mèxic perquè representa la militarización de les dues fronteres i la presència de tropes americanes en territori mexicà.

Nadín Reyes és filla d’Edmundo Reyes Amaya, desaparegut des del 25 de maig de 2007, al costat de Gabriel Alberto Cruz Sánchez. És una de les impulsores del Comitè de familiars “Fins a Trobar-los” l’objectiu dels quals és denunciar les desaparicions forçoses d’activistes socials

Rosalinda Santís Díaz és indígena. Coordina l’àrea de salut de “Terra de Dones”, un moviment cooperativo destinat a millorar les condicions de vida de les dones en Chiapas. Per a Santís, el desenvolupament de la regió està lastrado pel creixent procés d’emigració de famílies completes o de marits que deixen a les dones soles. Mà d’obra barata i preus baixos per als seus productes són factors determinants de l’èxode que es viu en Chiapas. A això cal afegir les manques sanitàries, especialment en les comunitats indígenes, desateses per part de l’Estat.

Narova és una organització no governamental il·licitana que pretén participar des d’Elx en el enfortiment de lideratges femenins i en el procés organizativo de les dones, desenvolupant noves metodologies de capacitación tècnica i d’educació popular amb perspectiva de gènere.

Les participants són dones indígenes que viuen en una de les regions més difícils i complexes de l’Estat de Chiapas. No obstant això i malgrat això, les pròpies dones han buscat alternatives per a la seva vida, i des de Narova volen caminar amb elles. Ruth Adsuar és la seva presidenta.

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