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“Quienes no se mueven, no sienten las cadenas” ROSA LUXEMBURGO

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA

Hoy, 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, mujeres organizadas en la Cooperativa Jolom Mayaetik (“Tejedoras Mayas”), el Colectivo “Rosa Luxemburgo” y la Asociación Civil K’inal Antsetik (“Tierra de Mujeres”), alarmadas por el agravamiento de las condiciones estructurales que sustentan la pobreza extrema y la violencia en nuestro país; e indignadas ante el clima de completa impunidad en el que se desarrollan las consecuencias de esta situación: feminicidios, militarización, persecución y hostigamiento a defensoras de los derechos humanos, manifestamos:

1. Nuestra más enérgica condena ante los asesinatos de las defensoras de los Derechos Humanos:

Marisela Escobedo, asesinada el 15 de diciembre de 2010 mientras realizaba un platón frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua en demanda del esclarecimiento del homicidio de su hija, Rubí.

Susana Chávez, poetisa y activista por esclarecimiento de los feminicidios en Ciudad Juárez, violada, asesinada y cruelmente mutilada el 5 de enero de 2011 en esta misma localidad.

Josefina Reyes, luchadora social por el esclarecimiento de la desaparición forzada de personas a manos de miembros del ejército mexicano en el Valle de Juárez, entre los que se encuentra su hijo, Miguel. Asesinada el 3 de enero de 2011 al este de Ciudad Juárez, sólo mes y medio antes de que lo fueran sus familiares: Malena Reyes, Elías Reyes y Luisa Ornelas, cuyos cadáveres fueron hallados el pasado 25 de febrero.

Condenamos igualmente el incendio de los hogares de doña Malú García y Sara Salazar los pasados días 16 y 15 de febrero respectivamente; la primera hermana de Lilia Alejandra, mujer violada, tortura y asesinada en Ciudad Juárez y presidenta de la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa, quien en el momento de la destrucción de su domicilio participaba en una acción de huelga de hambre y protesta frente a la Fiscalía del estado de Chihuahua en la citada ciudad; la segunda, madre de la familia Reyes, abocada a continuar su lucha desde el exilio frente a un estado incapaz de ampararla y ofrecerle verdad y justicia tras el asesinato de sus hijos.

Condenamos estos crímenes y condenamos igualmente el clima de impunidad que los rodea, representativo del que diariamente se reproduce en todo el país en relación con la violencia que las mujeres sufrimos. Condenamos asimismo la indefensión que padecen todas aquellas mujeres que desde la sociedad los denuncian y combaten, y señalamos la grave responsabilidad contraída por el estado mexicano en esta materia.

2. Saludamos la lucha emprendida por Doña Sara Salazar, como antes por sus hijas, quienes rompieron y rompen el silencio que rodea estos crímenes perpetrados por grupos paramilitares y militares en el contexto nacional de la denominada “guerra contra el crimen organizado”.

3. Nos solidarizamos con cuantas mujeres en todo nuestro país, defensoras de los Derechos Humanos como las antes citadas, mantienen su lucha contra la impunidad en el más completo desamparo institucional.

4. Hacemos un llamado a todas las mujeres para unirnos en contra de los feminicidios y desapariciones forzadas, violaciones sexuales y toda violencia perpetrada contra las mujeres.

5. Consideramos que no puede hablarse de la existencia de democracia en un país militarizado, donde se usa la represión contra toda expresión de lucha social; donde se maquillan los datos de la pobreza extrema y su repercusión sobre las mujeres; donde los gobiernos locales y federal se niegan a establecer la “alerta de género” frente a la oleada feminicidios que sufrimos; donde reina el terror propio de un escenario bélico en el que en los últimos años han sido asesinadas más de 35 mil personas, sin que el presidente Felipe Calderón haya alzado más que tímidamente la voz frente a las 8,500 armerías que desde los Estados Unidos suministran el material con el que se perpetúa esta tragedia.

Consideramos que no puede hablarse de democracia en un país cuando los derechos de más de la mitad de sus habitantes, nosotras, las mujeres, son sistemáticamente conculcados como resultado de esta militarización, sometiéndonos cotidianamente a la violencia y el hostigamiento inherentes a este “estado de sitio”, privándonos de nuestra libertad diaria, afectando el normal discurrir de nuestras actividades económicas y transformando violentamente, en nuestro detrimento, prácticas culturales en las comunidades indígenas en las que muchas de nosotras vivimos.

Consideramos que no puede hablarse de democracia en un país donde la política social se supedita a los intereses fluctuantes de cada campaña electoral; donde se fomenta la división de los movimientos sociales y de mujeres; donde se violan extensamente los derechos económicos, sociales y culturales de la ciudadanía; donde a la situación generalizada de precariedad de su población campesina se añade la falta de voluntad política para la resolución de conflictos agrarios; conflictos en los que están presentes intereses de empresas multinacionales y en los cuales se impulsan estrategias represivas, con claros ingredientes patriarcales, que atentan contra los derechos de las mujeres.

6. Nos solidarizamos con todas las mujeres que en el mundo se encuentran luchando, integrando diversas formas de resistencia, para lograr transformaciones en sus respectivos países. En este sentido nos merecen especial consideración las mujeres de aquellos países árabes del Norte de África y el Oriente Próximo que, como en los casos de Túnez o Egipto, impulsan procesos de cambio en los mismos. Expresamos nuestra solidaridad ante el sufrimiento de estas mujeres en Libia, que junto al resto de su población, viven hoy la guerra civil desatada en este país.

Nos solidarizamos igualmente con todas aquellas mujeres que en las semanas previas han integrado las protestas sociales en Grecia.

7. Expresamos nuestra solidaridad incondicional para todas aquellas miles y miles de mujeres que como parte de los flujos migratorios internacionales viven en condiciones de precariedad y suman su fuerza a la de la mano de obra barata que beneficia a los bloques de países ricos en el mundo; mujeres migrantes que en su condición de tales se ven más gravemente expuestas a la trata, las vejaciones, el racismo, el clasismo y doblemente privadas de sus más elementales derechos laborales.

Enviamos nuestro abrazo solidario a nuestras hermanas del Sáhara, Palestina y Colombia; a todas aquellas mujeres anónimas que en el mundo resisten diariamente y elaboran estrategias de sobrevivencia; a nuestras hermanas indígenas, mujeres feministas y lesbianas de América Latina y del mundo que el día de hoy llevarán a cabo eventos, foros, tomarán las calles y romperán el silencio para denunciar la violación de nuestros derechos como mujeres, marchando por una vida sin violencia, por la diversidad sexual, por los derechos sexuales y reproductivos, contra la ocupación militar, contra el patriarcado, por los derechos de las mujeres indígenas y contra todo tipo de violencia hacia las mujeres…

Nuestro compromiso como mujeres será seguir adelante en nuestras resistencias, alimentadas por la creatividad, el arte, la consigna, la marcha, la participación en foros,… en una apuesta activa y permanente por una vida digna para todas las mujeres del mundo.

¡¡¡VIVA LA RESISTENCIA DE LAS MUJERES EN EL MUNDO!!

¡¡CONTRA LOS FEMINICIDIOS LA MOVILIZACIÓN!!

¡¡POR UNA VIDA LIBRE DE VIOLENCIA!!

¡¡POR EL RESPETO A LA DIVERSIDAD SEXUAL!!!

FRATERNALMENTE

K’INAL ANTSETIK, COOPERATIVA JOLOM MAYAETIK Y COLECTIVO ROSA LUXEMBURGO.

“Quienes no se mueven, no sienten la cadenas”

ROSA LUXEMBURGO

¡¡ALTO A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES¡¡

A LAS ORGANIZACIONES DE DERECHOS HUMANOS,
A LAS ORGANIZACIONES FEMINISTAS,
AL GOBIERNO ESTATAL Y FEDERAL.

 
El  pasado sábado 26 de septiembre,  el Centro de Formación y Capacitación para Mujeres de la asociación civil K´inal Antsetik (Tierra de Mujeres), sufrió un ataque e intento de destrucción de sus instalaciones, según pasamos a relatar a continuación:
A las 8:00 pm del citado sábado 26, al menos un individuo no identificado, vestido completamente de negro y cubierto el rostro con pasamontañas, de complexión robusta y estatura media, penetró, desde algún predio colindante, en las instalaciones del centro de K´inal Antsetik, mismo que nuestra asociación comparte con la Cooperativa de mujeres artesanas textiles Jolom Mayaetik y en el que tienen su residencia jóvenes mujeres indígenas provenientes de diferentes regiones del estado de Chiapas. El Centro de K´inal Antsetik se encuentra ubicado en la Calle Calzada de la Escuela, número 25,  Barrio la Quinta San Martín, Km. 2.5 de la carretera San Cristóbal de las Casas-Chamula.
K´inal Antsetik realiza en los últimos meses obras de ampliación y mejora de sus estructuras, encontrándose una zona del Centro en proceso de construcción. Esta zona, que cuenta con varios espacios, fue techada (se realizó su “colado”) el pasado lunes 21, encontrándose el techo de la misma apuntalado mediante vigas de madera que lo sustentan durante el tiempo de fragua del cemento. La persona o personas que allanaron esa noche el Centro, rociaron con gasolina blanca varias de las vigas maestras de madera que sostienen la estructura de cemento en fragua y les prendieron fuego.
Percantándose del incendio, las jóvenes que residen en el Centro y un hombre adolescente, hijo del velador,  entre el miedo y el pánico lograron sofocar el fuego usando cubetas con agua.  Acto seguido, tanto ellas como el joven se dieron a la tarea de revisar las instalaciones mientras  localizaban vía telefónica al personal de la asociación. Al trasladarse a la oficina de administración para realizar las llamadas observaron que aún se encontraba en las instalaciones un sujeto, vestido con pantalón, camisa y pasamontañas de color negro, al que vieron dentro de la cocina. Esta persona al  verse descubierto se dio a la fuga.
Es un hecho que quienes intentaron cometer este atentado, tenían conocimiento de los movimientos del personal que labora en la organización, principalmente de la ausencia de nuestro velador de confianza, que esa noche se encontraba de permiso por motivos de salud.
Exigimos a las autoridades competentes el que estos hechos sean investigados, así como perseguidos y castigados sus responsables. Instamos a los gobiernos estatal y municipal para que adopten cuantas medidas sean necesarias para garantizar la seguridad de K´inal Antsetik A.C. y sus integrantes.
A lo largo de quince años de historia, K´inal Antsetik ha sufrido, en diferentes momentos, coacciones, amenazas y agresiones, ataques todos ellos derivados del rechazo que despierta en ciertos sectores nuestro  compromiso con la población más desfavorecida y excluida del estado: Las mujeres indígenas.  K´inal Antsetik desde sus orígenes se ha dedicado a impulsar la lucha por el respeto a los derechos de las mujeres y a combatir todo tipo de violencia contra las mismas; ha impulsando la participación política de grupos de mujeres y  brindando acompañamiento, asesoría y formación a colectivos productivos, encontrándose actualmente entre sus prioridades el fortalecimiento del Centro como un espacio de formación y capacitación para mujeres, dirigido y gestionado por ellas mismas.
No queremos dejar de recordar, en el contexto de esta misma denuncia pública, el que, en los últimos meses, nuestra compañera, Yolanda Castro Apreza, ha sido objeto de reiteradas acciones de acoso, las cuales han dado lugar a las correspondientes y sucesivas denuncias hechas públicas: El allanamiento de su domicilio particular; la presencia de individuos en el Centro de K´inal Antsetik ofreciendo dinero a cambio de información sobre ella;  y finalmente, en fechas muy recientes, el haberse conocido que la Procuraduría General del Estado integra un expediente contra la misma imputándole falsamente delitos con el fin de criminalizar su actuación como defensora de los derechos humanos, un ámbito en el que Yolanda Castro ha mantenido en los últimos dos años un papel destacado a través del acompañamiento en sus denuncias y reivindicaciones a familiares de detenidos-desaparecidos en México.
Hacemos un llamado urgente a todas las organizaciones de mujeres, feministas, de derechos humanos y sociales para que se pronuncien  en contra de estos ataques que atentan contra la seguridad e integridad física y psicológica de las mujeres que trabajamos en K´inal Antsetik y que  se ha convertido ya en un patrón continuo de hostigamiento hacia nosotras.

¡¡NO A LA CRIMINALIZACIÓN DE  NUESTRAS LUCHAS COMO MUJERES¡¡

Agradeciendo su solidaridad,
K´inal Antsetik A.C.

SER MUJER, INDÍGENA Y TEJEDORA, por Celerina Ruíz Núñez

RELATO DE Celerina Ruíz Núñez

Mi infancia:
Nací en la comunidad de Oventic Chico, en el año de 1980, Municipio de San Andrés Larráinzar. Mis primeros estudios los llevé a cabo en mi comunidad, casi al terminar la primaria soñaba con ir a estudiar a la Ciudad de San Cristóbal de Las Casas. Para una mujer indígena, es difícil que sus padres le den permiso para seguir con sus estudios en otro lugar lejano a la comunidad. La mayoría de las mujeres terminan su primaria, y se dedican al tejido o bordado de blusas, preparan los alimentos para la familia, trabajan en el campo o se van a cortar café en otros sitios; se casan, tienen hijos, algunas veces son maltratadas por su esposo.
Las mujeres cuando tenemos la idea de salir a estudiar, no sólo los padres se molestan sino también la gente que vive en la comunidad, se burla de nosotras piensan que: “estas mujeres ya quieren salir para buscar hombres”, enfrentarse a estos comentarios es difícil porque no entiendes qué pasa y porqué no tenemos este derecho de estudiar libremente.

La Cooperativa Jolom Mayaetik:
La Cooperativa Jolom Mayaetik, se fundó en 1984, cuando apenas tenía cuatro años; las mujeres fundadoras lucharon fuerte para conseguir sacar adelante esta organización y ayudare un poquito para comprar sus cosas que necesitan en la familia. Además de que les gusta mucho encontrarse con otras tejedoras y platicar entre ellas, aprendieron muchas cosas en su camino; hasta cómo irse enfrentando con la gente del gobierno porque la verdad antes y ahora es difícil que tomen en cuenta las verdaderas necesidades de las mujeres indígenas.
Así en el año de 1997, las mujeres de mi comunidad se organizaron éramos seis y formamos un grupo de artesanas para ingresar en la Cooperativa Jolom Mayaetik, ellas me eligieron como Representante del grupo. Así tuve oportunidad de comenzar a participar en las asambleas generales y en las actividades políticas de la organización de mujeres. Aún recuerdo que la primera vez que asistí a una asamblea de la cooperativa en la Ciudad de San Cristóbal de Las Casas, me costó encontrar la oficina, me perdí, después de un tiempo la encontré.
En el año de 1999, por fin, tuve la suerte de salir de mi casa y gracias a la Cooperativa, a la organización de mujeres, porque ellas confiaron en mí y me invitaron a formar parte del Equipo de Producción para elaborar “nuevos diseños”.
Al principio, estaba muy contenta, pero después de tres semanas, me costaba trabajo estar aprendiendo el manejo y uso de la máquina de coser, sentía miedo en la Ciudad; entonces, una compañera que se llama Celia me animó a seguir adelante y poco a poco me fui acostumbrando.
Pienso que una razón era porque no hablaba bien el español, entonces, me costaba mucho vivir en la Ciudad, pero en mi pensamiento seguía la idea de estudiar terminar mi secundaria, preparatoria y llegar a la Universidad. Me di cuenta que trabajar y al mismo tiempo estudiar no es fácil, pero por lo menos tenía yo el apoyo de la organización, y poco a poco fui aprendiendo a convivir con otras personas.

La Mesa Directiva:
En el año de 2003, las socias y Representantes de la Cooperativa, me nombraron Presidenta de la organización, no quería aceptar este cargo, en ese tiempo, no sabía manejar una computadora, me faltaba aprender más el español, era tímida. Anteriormente, había estado como Presidenta la compañera Rosalinda, entonces, ella me fue enseñando a perder el miedo a usar la computadora, a contactar con los clientes que la cooperativa tenía en otros estados y países, cómo contestar el teléfono y responder correos electrónicos.
Ser Presidenta de una organización no es fácil, es demasiada responsabilidad, porque una debe tener paciencia, escuchar a las mujeres cuando se acercan a la Mesa Directiva, atender a las Representantes de cada grupo, responder a sus dudas que tienen, también aprendí a dar pláticas o conferencias a otras organizaciones, escuelas sea universidades o foros en otros estados y países, recibir las prendas de las mujeres, etiquetar cada producto, empacar los pedidos principalmente cuando se tienen que enviar a otros países, hay que llenar muchos papeles, hacer trámites, luego tengo que preparar mis paquetes contables mensuales, cuando ya lo tengo listo hay que llevarlo a la contadora de la Cooperativa, porque así la contadora puede informar a la organización de cómo estamos en las ventas y los gastos, también tengo que visitar las comunidades y resolver problemas cuando se presentan junto con las Consejas de Vigilancia y compañeras de Kinal Antsetik, todas juntas pensamos y vemos cómo resolver un problema, llegamos a un acuerdo y lo importante es siempre buscar una solución y seguir adelante.
Nuestro trabajo cuando tenemos cargos en una organización no es fácil, pero aprendemos mucho. La Mesa Directiva anterior, cuando estaba la compañera Rosalinda, ellas enfrentaron problemas fuertes, porque en las calles las molestaban, les gritaban cosas feas, llegaba la policía y entraba a la tienda, recibían amenazas de muerte, no sólo ellas sino también amenaza para la Yolanda, nos hablaban a la tienda por teléfono y les decían que las iban a matar o a violar. Pienso que cuando las mujeres decidimos organizarnos al gobierno no le gusta, si estas callada no te molesta pero si comienzas a luchar ya no le gusta nada. La Rosalinda, Yolanda, Micaela, Cecilia y otras compañeras hablaban fuerte, iban a marchas, luchaban por nuestros derechos, ayudaban a otras compañeras y compañeros porque el ejército entraba en sus comunidades, entonces, unas traducían todo lo que le había pasado a la gente, si habían entrado a sus casas el ejército, si habían asesinado a personas, todo lo sacábamos, luego se iban a los derechos humanos y daban conferencias de prensa. Ellas llegaron hasta otros países a denunciar lo que el ejército estaba haciendo en las comunidades indígenas. Fue un tiempo difícil, la Cooperativa Jolom Mayaetik participaba también en las Coordinadoras de la Resistencia Civil, ellas se iban también con otras compañeras como la Marla, Pati, Juana María y el compañero Daniel a visitar otras comunidades para avanzar en la lucha.
Nosotras sabíamos que teníamos que compartir todo con otras organizaciones que estaban luchando, la camioneta, oficina, teléfono, lo que podíamos servía para salir adelante y organizarse.
En los últimos tres años de mi cargo, ya no podía salir a otros países a vender y dar plática, las mujeres de la cooperativa me dieron permiso de estudiar, estaba muy contenta aunque era muy difícil atender todo mi trabajo y estudiar para mis exámenes, trabajos que me dejaban y tenía que organizarme bien aunque a veces andaba muy desvelada. Los viajes solo los hacía cuando estaba de vacaciones, aquí me ayudó la compañera Bárbara, con ella viajé algunas veces y aprendía mucho me explicaba lo de los clientes, me ponía de acuerdo con ella para dar las pláticas y me ayudaba a traducir lo que decía al inglés.
En el año de 2008, en la Ciudad de San Cristóbal de Las Casas, se llevó a cabo el cambio de Mesa Directiva, había logrado cumplir con el tiempo que me correspondía y también había terminado mi preparatoria. La verdad estaba muy contenta pero cansada, necesitaba un tiempo para descansar y pensar qué iba a ser de mi vida.
Entonces, decidí ir a vivir a la Ciudad de Tuxtla Gutiérrez, quería tener otras experiencias, metí solicitudes de trabajo a tiendas, por fin, en una joyería me aceptaron porque todo lo que aprendí en la organización me sirvió y rápido la dueña se dio cuenta y me nombró como responsable de la tienda. Había rentado un cuartito y lo compartía con otra compañera, así conocí esta Ciudad.
En mi cabeza seguía pensando en la organización, me daba cuenta que no podía dejarla, que era importante seguir adelante y comprometerme con las mujeres de las comunidades. Porque gracias a la cooperativa y a las compañeras de Kinal Antsetik, había logrado avanzar, me di un tiempo y después de un año regresé a trabajar, ahora estoy contenta, es mucho trabajo y responsabilidad pero tenemos el sueño de que un día más mujeres indígenas se organicen y podamos luchar juntas para cambiar nuestra situación de pobreza y de falta de respeto a nuestros derechos como mujeres indígenas.
Quiero llegar a la universidad y que otras mujeres también tengan la oportunidad de hacerlo, porque una mujer indígena cuando estudia se abren muchos caminos y nuestro pensamiento es más grande, pero hay que estudiar no sólo pensando en nosotras mismas sino también en cómo podemos avanzar para que la pobreza, la represión, la explotación en nuestro país no siga adelante. Queremos un Centro de Mujeres para otras mujeres que estén dispuestas a luchar y comprometerse con las comunidades indígenas.

Celerina Ruíz Núñez.
Febrero de 2009.

¡TODOS Y TODAS A LUCHAR Y DEFENDER NUESTRAS TIERRAS Y TERRITORIOS!

 

El Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) desde Chiapas expresa su más enérgica condena ante el operativo desplegado por policías federales y estatales el pasado viernes 3 de Octubre, hecho que culminó con el abominable asesinato de 6 campesinos indígenas y decenas de heridos.

De esta abominable masacre, manifestamos que los principales responsables son el Gobernador del Estado Juan José Sabines Guerrero, el Secretario de Gobierno Jorge Morales Messner, y el Ministro de “Justicia” Amador Rodríguez Lozano, quienes en vísperas de los hechos, hacían creer a los ejidatarios que sus legítimas demandas serían atendidas mediante el diálogo y la concertación.

Es revelador que ahora el gobierno estatal anuncie la intención de indemnizar a las familias de los campesinos masacrados y heridos, así como el ofrecimiento de proyectos económicos, pero más aún, que la zona arqueológica de Chinkultik y el Parque Nacional de Montebello sean administrados y resguardados por los ejidatarios, lo que era originalmente la demanda de los ejidatarios. Ello sólo demuestra la enorme incapacidad e insensibilidad de un gobierno que decidió criminalizar a campesinos ejidatarios y optar por una salida violenta y policíaca como respuesta a sus legítimas demandas, que pudieron ser atendidas desde el principio, por la vía política y del diálogo, evitándose estos condenables acontecimientos.

El operativo policíaco-militar del 3 de Octubre, desde nuestra perspectiva, constituye un nuevo ensayo contrainsurgente en Chiapas, implementado por el Gobierno Federal de Felipe Calderón Hinojosa y por el Gobierno del Estado de Juan Sabines Guerrero, con que se pretende despojar a las comunidades y pueblos indígenas de sus tierras y recursos naturales; ahí están en puerta las amenazas de desalojo y despojo de sus tierras y territorio a decenas de ejidos y comunidades por proyectos como el de la autopista Palenque-San Cristóbal, o como las concesiones de minas a empresas trasnacionales en las regiones Sierra y Fronteriza, que además se insertan en la lógica del Proyecto Mesoamérica (antes Plan Puebla Panamá).

Resulta sumamente preocupante y no casual, que al igual que como ocurrió en Sicartsa, Atenco y Oaxaca; en Montebello y Chinkultik intervienen elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP), de la Procuraduría General de la República (PGR) y policías estatales, ello con el objetivo de controlar y desbaratar el legítimo descontento popular y desarrollar estrategias de aniquilación hacia la población civil, que incluye precisamente el despliegue de operativos policíacos, escuadrones de la muerte, grupos paramilitares, y en donde se cometen crímenes de lesa humanidad como la desaparición forzada y ejecuciones sumarias.

La masacre del 3 de Octubre es un mensaje contundente para todas las comunidades, organizaciones y pueblos campesinos e indígenas que se atrevan a reclamar sus legítimos derechos como ejidatarios y el derecho a la tierra y el territorio. Por lo que ninguna organización democrática e independiente en Chiapas podemos guardar silencio ante este acto de barbarie; hacerlo significa avalar a un gobierno que se ha manchado las manos de sangre, y que merece la condena del pueblo mexicano y de la historia.

La masacre del 3 de Octubre nos remite inevitablemente a la masacre de Wolonchán, ocurrida el 30 de Mayo de 1980, que se dio en un momento en que la lucha campesina era álgida e intensa, y cuyo responsable fue precisamente el padre del actual gobernador de Chiapas: Juan Sabines Gutiérrez.

Chiapas, como hace casi 30 años, está gobernado por una oligarquía terrateniente que tiene las manos demasiado manchadas con sangre campesina e indígena.

Hacemos un llamado respetuoso a nuestro pueblo mexicano, a las personalidades e intelectuales, al Frente Nacional contra la Represión (FNCR), a los organismos de derechos humanos, al Senado de la República , a la Cámara de Diputados, para que se sumen a la demanda de que el crimen de lesa humanidad cometido en la Trinitaria no quede impune, se investigue y castigue penalmente a quienes amparados en el poder público autorizaron el operativo y dieron la orden de que se disparara a mansalva contra la población civil, lo que inevitablemente conduce al Gobierno del Estado de Chiapas.

2 DE OCTUBRE DE 1968

NI PERDÓN NI OLVIDO

El Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) recuerda con indignación y rabia aquél 2 de Octubre de 1968, como una fecha imperdonable y profundamente trágica que ejemplifica cuánta sangre y muerte le ha costado a nuestro Pueblo su larga lucha por la democracia y la libertad, ante la cerrazón de un Estado asesino que todavía hoy continua empeñado en mantener los privilegios desmedidos de una voraz oligarquía y el poder dictatorial de una elite de políticos que han hecho de la corrupción y la impunidad su forma de gobierno.

Terrible sin duda ha sido el costo para nuestro país por la pérdida de aquellos varios cientos de estudiantes valiosos y profesores ejemplares que fueron asesinados, desaparecidos y encarcelados por el ejército federal y demás fuerzas represivas del Estado, por el solo motivo de emprender una lucha pacífica en pro de la democracia en México, la defensa de sus legítimos derechos y el cese a la represión gubernamental.

Aquellas víctimas inocentes, cuyo número jamás pudo ser cuantificado con precisión debido al Terrorismo de Estado desatado en contra de su movimiento estudiantil, encarnaban en 1968 la conciencia crítica de la sociedad que supo vislumbrar la necesidad histórica de un cambio político que terminara con la larga dictadura de un presidencialismo a ultranza que nombraba a su arbitrio gobernadores, senadores, diputados y jueces en todo el país, así como al propio sucesor en la presidencia. Ése era el valioso aporte que traía al país el movimiento estudiantil del 68 y a la vez la causa que despertó en su contra la ira reaccionaria del gobierno en turno, el ejército federal, la clase oligárquica y la cúpula eclesial conservadora, así como el linchamiento propagandístico por parte de los medios de comunicación mayoritariamente controlados por el Estado.

Los 40 años que han transcurrido desde aquella Matanza de Tlatelolco hasta este 2008, tristemente nos muestran que nada ha cambiado, pues ante las luchas legítimas de diferentes sectores de nuestro Pueblo, el Estado ha respondido sistemáticamente con similares actos de barbarie: la Masacre del 10 de Junio de 1971; la cruenta Guerra Sucia de los 70’s y 80’s que dejó por saldo más de 1000 desapariciones forzadas, genocidios y pueblos totalmente arrasados sobre todo en Guerrero, centenares de presos políticos y las más inhumanas torturas; las Masacres de Bolonchán en 1981 y de El Roblar en Venustiano Carranza en 1984, ambas en Chiapas; el asesinato selectivo de casi 500 militantes perredistas entre 1988 y 1994; la hostil ocupación militar de las zonas zapatistas en Chiapas a partir de 1995; la Masacre de Aguas Blancas en 1995, en Guerrero; el terror en Los Loxichas en 1996, en Oaxaca; militarización de Guerrero, Oaxaca y otros estados del sur a partir de 1996; la Masacre de Acteal en 1997, en Chiapas; la Masacre de El Charco en 1998, en Guerrero; las represiones brutales de 2001 y 2006 en Atenco, Edo. de México; la matanza de obreros de SICARTSA en 2006, en Michoacán; la salvaje represión que incluyó 25 asesinados de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) en 2006. Y en los 22 meses que lleva el presente sexenio de Felipe Calderón: la difamación delictiva y linchamiento mediático hacia el movimiento en contra del fraude electoral de 2006; la militarización generalizada de todo el país; la desaparición forzada de casi 90 luchadores sociales; y la imposición de leyes fascistas que ciminalizan la protesta social y popular.

En este recuento ilustrativo de algunos de los hechos más sobresalientes desde 1968 hasta 2008, vemos siempre por común denominador dos aspectos: la criminalización de los movimientos sociales y populares a través de intensas campañas en los medios masivos de comunicación, que buscan desinformar y manipular a la opinión pública para tratar de “justificar” la violencia del Estado; así como la impunidad absoluta y el premio político para los represores materiales e intelectuales, responsables de ésa larga cadena de crímenes de lesa humanidad.

Así, los principales responsables de la Matanza de Tlatelolco del 2 de Octubre de 1968, entre los que destacaron Gustavo Díaz Ordáz, Luis Echeverría Álvarez, Fernando Gutiérrez Barrios y Miguel Nazar Haro como funcionarios civiles, junto con los militares de alto rango Marcelino García Barragán, Luis Gutiérrez Oropeza, Alfonso Corona del Rosal, Miguel Ángel Godínez Bravo, Carlos Bermúdez Dávila, Ernesto Gómez Tagle y Jesús Castañeda Gutiérrez entre muchos otros, no sólo jamás fueron castigados, sino que en los siguientes sexenios todos ellos resultaron premiados respectivamente con cargos públicos y castrenses de mayor jerarquía; a excepción de Díaz Ordáz debido a la imposibilidad de asignarle un cargo superior al que tuvo.

Su impunidad se extendió hasta la llegada de los gobiernos panistas con Vicente Fox, quien incumpliendo su promesa de hacer justicia por los delitos de lesa humanidad del pasado, montó un teatro de simulación mediante la creación de la Fiscalía Especial para Movimientos Políticos y Sociales del Pasado, dependiente de una Procuraduría General de la República cuyo titular era precisamente un militar: el general Rafael Macedo de la Concha. Así, éste montaje fue la ratificación de impunidad para los criminales del Estado. Los dos únicos casos en que se fingió hacer justicia, y ello por tratarse de casos imposibles de ocultar ante las sobradas evidencias, fueron los del expresidente Luis Echeverría y del sanguinario Nazar Haro; quienes cómodamente se encuentran hoy en “prisión domiciliaria”, disfrutando del ambiente familiar en el bienestar de sus lujosas mansiones y la atención del personal a su servicio.

Mientras tanto el gobierno de Felipe Calderón sigue haciendo de la impunidad una institución oficial. No sólo se ha negado a hacer justicia por los crímenes del pasado, sino que ha encubierto y solapado descaradas corruptelas y salvajes actos represores cometidos recientemente por funcionarios priístas y panistas. Tales son los ejemplos de: Mario Marín, Ulises Ruiz Ortíz y Peña Nieto, gobernadores de Puebla, Oaxaca y Estado de México respectivamente; al igual que los excesos, arbitrariedades, violaciones sexuales a mujeres y asesinatos perpetrados por las fuerzas armadas en el marco de la militarización que azota el país; así como los casos de Martha Sahagún y sus hijos ladrones, Vicente Fox que se enriqueció inexplicablemente, y el actual secretario de gobernación Juan Camilo Mouriño envuelto en escándalos por el evidente delito de tráfico de influencias a favor de sus empresas.

Hacemos un llamado a todo el Pueblo de México, a las organizaciones de izquierda democráticas e independientes, a los sectores progresistas del país, para unir nuestras voces, repudio y acciones con el fin de detener la REPRESIÓN y la IMPUNIDAD que son política de Estado del régimen panista de Felipe Calderón Hinojosa. Les convocamos a recuperar la memoria histórica de nuestra Nación, a no olvidarla jamás, a destacar en ella el sitio de honor que merecen todas y todos los mártires que han ofrendado su sangre por la libertad de nuestro Pueblo.

Saludamos todas y cada una de las acciones, movilizaciones y protestas que este día estarán realizándose por todo México y otros países, con motivo de rememorar el 2 de Octubre de 1968 y exigir la justicia correspondiente.

DE ESTE LADO NO HAY EPÍLOGOS


No-epílogo del SCI Marcos para el libro de futura aparición: Travesía a Itaca: recuerdos de un militante de izquierda del comunismo al zapatismo.
Coedición de Cenzontle editores y la familia.

Verano del 2008.
Madrugada.

I

Mi nombre es Marcos, Subcomandante Insurgente Marcos, y conocí a Raúl Jardón por primera vez varias veces.

Sé que puede parecer un error de puntuación, o la reiteración de ese desprecio por los calendarios de arriba que profesamos l@s zapatistas, pero en este caso fue así: varias veces conocí a Raúl Jardón por primera vez.

Los detalles (calendarios y geografías incluidas) los conocemos él y yo, y ya; pero lo que quiero decirles es que, todas las veces que lo conocí por primera vez, nos pasaba que parecía que ya nos hubiéramos conocido desde mucho tiempo atrás.

Y de esos tiempos, de sus calendarios y geografías, es que hablan estas letras que Raúl nos dejó con el pretexto de una especie de autobiografía.

Sin saberlo, o sabiéndolo, Raúl cuenta su propia historia diciendo lo que no dice, es decir, da cuenta del reiterado empecinamiento de una rebeldía de la que hay mucho que aprender todavía.

Son poc@s, muy poc@s, quienes pertenecen a la generación de Raúl y se mantienen en esa necedad.

Las zapatistas, los zapatistas, tenemos una admiración (no exenta de sorpresa ante lo ilógico) por las personas que, pudiendo estar en otro lado, están de este lado, es decir, abajo y a la izquierda.

Raúl Jardón pudo haber estado en otro lado, pudo haber simulado (como otr@s lo hacen) que seguía siendo de izquierda consecuente y pelear por las migajas que la administración de la infamia neoliberal deja caer sobre la clase política que le sirve.

“Se hace lo que se puede”, pudo haber dicho Raúl frente al espejo de una izquierda institucional borracha de pragmatismo y claudicación. Y, en lugar de ese pobre consuelo que se disfraza de coartada, Raúl eligió decir y hacer otra cosa, es decir, “hacer lo que se debe”.

Leyendo el borrador del libro (finalmente, cuando ya lo daba por perdido entre el caos de papel y tinta que puebla la comandancia general del ezetaelene, lo encontré) pude contar todas las veces que a Raúl se le presentaron disyuntivas que, por un lado, le ofrecían comodidad y acomodo, y, por el otro, incómodo compromiso.

Y, mientras otros elegían alguno de los múltiples caminos de fuga, Raúl eligió este lado, el de acá, el incómodo, el ingrato, el sin fin, el de siempre, el de abajo y a la izquierda.

A alguien le comenté (creo que fue a Lev… o a Sergio, no muy me acuerdo) que a Raúl le hubiera dado gusto el pensamiento y el desafío expresado en la Sexta Declaración de la Selva Lacandona. Ahora, cuando leo retazos de sus palabras, se me ocurre que Raúl la conoció desde mucho antes.

Tal vez la leyó entre líneas desde nuestras primeras palabras públicas y, con su participación con nosotr@s, fue añadiendo signos de puntuación, palabras, frases, párrafos y páginas enteras en la redacción colectiva que, desde esa madrugada del 94, ensayamos el todo que somos.

II

No viene al caso (o cosa, según), pero en veces encontramos a las personas a través de su reflejo en el fragmentado y roto espejo de las rutas que caminan los sótanos del mundo. Sótanos que desafiaron su destino inicial: servir de basamento para el soberbio edificio del dinero y bodega vergonzante para los cachivaches que, en su paso destructor, iba desechando el poderoso.

A lo largo de los tiempos de abajo (para los que no hay calendarios ni geografías comunes), los sótanos de las sociedades fueron también el espacio para la gestación del desafío, de la rebeldía.

Y, como en los movimientos telúricos, son los cambios en esos sótanos los que han modificado la superficie visible de las sociedades.

Si la historiografía ha sido avara en dar cuenta de esas gestaciones y terremotos, se debe no sólo a la legendaria pereza de los intelectuales de academia. También, y sobre todo, a ese culto que el poder rinde al individuo, al sujeto individual.

Y no se trata sólo de una querencia retórica, base de guiones para películas, obras de teatro y programas electorales y de gobierno.

La individualización de la transformación histórica es, también, una forma de dominación. Es decir, el sujeto individual es maleable, incluso sin dejar su esencia rebelde.

Vaya, el poder actual, el capital, se dará el lujo de hasta admirar a quien lo desafía, siempre y cuando mantenga su individualidad, es decir, su capacidad de apropiación privada.

Pero, si la academia de arriba ha sido ciega al papel de los sótanos en las transformaciones sociales, en las artes encontramos algunas grietas producto de esos terremotos. Bertold Brecht preguntaba por los reales hacedores del mundo y sus maravillas, y Pablo Neruda señaló que el individuo decidido provoca aplausos y homenajes, y que la masa organizada provoca… revoluciones.

Y creo que siempre sí viene al caso (o cosa, según), porque en las páginas de este libro, Raúl conjuga los sujetos y los tiempos de los verbos con el mismo complicado malabarismo de los zapatistas, y nos dice: “éstos fui, éstos soy, éstos seré”.

III

Mi nombre es Marcos, Subcomandante Insurgente Marcos, y me han pedido que escriba un epílogo para este libro escrito por el compañero Raúl Jardón.

No lo voy a hacer.

Y no porque el dolor de la ausencia de Raúl me anuden el corazón y la palabra.

No lo voy a hacer porque, simple y llanamente, de este lado no hay puntos finales, ni epílogos.

Abajo y a la izquierda sólo hay puntos suspensivos… porque siempre falta lo que falta…

Vale. Salud y, tienes razón Raúl, hay que hacer lo que se debe hacer.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Verano del 2008.

 

Violencia sexual

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-4197-2008-06-26.html

“Aunque nos parezca absurdo tener que aclarar lo que nosotras comprendemos como violencia de género, percibimos la necesidad de hacerlo. Primero porque varios casos han pasado y siguen pasando en nuestro círculo activista, donde supuestamente todos y todas luchamos, entre otras cosas, por la equidad entre hombres y mujeres”, escribieron las mujeres de San Cristóbal de las Casas en la “Carta Abierta a los hombres, compañeros o no, agresores o no”, que dieron a conocer la semana pasada por distintos sitios de Internet. El texto sobrevino a un escrache que a principios de mes un grupo de ellas realizó contra “un agresor sexual. Francisco Ciavaglia, dicho Pancho (…), llegado a Chiapas hacía tres meses para trabajar como fotógrafo independiente”. Desde su llegada, explicaron ellas, “varias fueron las mujeres que se sintieron agredidas por su actitud, dos de ellas optaron por irse de la ciudad”, lo cual motivó el escrache y la conformación de un grupo de reflexión del que salió la Carta Abierta.

“La definición jurídica de violación es demasiado estrecha para abarcar todas las agresiones que sufrimos cotidianamente como mujeres. La violencia sexual es cualquier acción que no respete y que va en contra de nuestros deseos y voluntades. No importa el ‘nivel’: todas, violaciones, amenazas, abusos verbales y físicos, son igualmente graves, aunque unas sean más directas que otras. (…) Una relación consentida no quiere decir que se consienta todo. (…) Tenemos el derecho de decidir hacia dónde queremos ir y qué queremos o no hacer. (…) Como dueñas de nuestros cuerpos podemos vestirnos como queremos y la ropa que usamos no dice nada sobre el tipo de relación que queremos establecer. (…) Optar por ignorar, no querer ver, no tomar posición y hasta aliarse con un agresor es también pactar con la violencia, porque es no considerar nuestra lucha diaria por ser dueñas de nuestros cuerpos como prioridad, como una lucha tan importante como todas las otras en las que estamos. Pensamos en escribir todo esto porque vemos que la violencia es mucho más sutil y subjetiva de lo que generalmente se considera como tal. Escuchar la voz de quien sufre, en distintos niveles, cotidianamente, es el primer paso para cambiar. El segundo paso es respetarla. Sólo así se puede construir el mundo que queremos, en todos los espacios, sin separar el público del privado y sin mantener las opresiones contra las cuales luchamos.

 

 

Los de Abajo

   

Fachada de la Catedral de San Cristobal de las Casas. Abril 2006

Los de Abajo

Gloria Muñoz Ramírez
losylasdeabajo@yahoo.com.mx

La comunidad de La Garrucha, enclavada en la cañada de Patiwitz, en la selva Lacandona, fue la primera que recibió abiertamente a la sociedad civil y a la prensa de todo el mundo en marzo de 1994, apenas terminadas las primeras negociaciones entre el EZLN y el gobierno federal, en la  catedral de San Cristóbal.

Finalizado ese primer diálogo, el subcomandante Marcos, vocero y jefe militar zapatista, se refugió en esta cañada y, desde ahí, se abrieron los pueblos para explicar las razones de su lucha. Catorce años después, en este mismo poblado, el líder rebelde concedió la última (o la más reciente) entrevista a un medio de comunicación (en octubre de 2007), y aquí se le vio por última vez públicamente, durante una fugaz aparición antes del encuentro de mujeres zapatistas con mujeres del mundo, a finales de diciembre y principios de enero de 2008.

Hace 15 años, en mayo de 1993, en esta misma zona se dio el “bautizo de fuego” del aún clandestino EZLN: el primer enfrentamiento con el Ejército federal, negado durante meses por la Secretaría de la Defensa y por el entonces presidente Carlos Salinas, quienes argumentaron que se trató de un enfrentamiento con una banda de narcotraficantes, teniendo claro que se trataba de una formación insurgente.

La Garrucha, además de ser sede de una de las cinco zonas autónomas zapatistas, es una comunidad emblemática e histórica del movimiento. Desde aquí se dio a conocer la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y en esta región se dieron los primeros pasos de la actual iniciativa política y pacífica. En 1994 llegaron aquí los comunicadores de todo el mundo, antes de que las miradas se trasladaran a Guadalupe Tepeyac y La Realidad, en la selva fronteriza, comunidades que durante años sufrieron la persecución y el hostigamiento dirigido, pues casualmente en ambas, como recientemente en La Garrucha, se realizaron las apariciones públicas de la comandancia general zapatista.

El pasado 4 de junio pudo ser un día fatal. Unos 200 soldados del Ejército federal, Seguridad Pública, policía municipal y agentes de la PGR intentaron entrar a La Garrucha. Luego se dirigieron a los pueblos de Hermenegildo Galeana y San Alejandro, en la misma región, donde fueron repelidos por mujeres, hombres y niños armados con palos, piedras y resorteras; es decir, armados de coraje y dignidad. Dentro de la cascada de agresiones que han sufrido las comunidades en los últimos dos años, esta incursión denota pretensiones oscuras y sumamente preocupantes. Es falso que busquen plantíos de mariguana; urge parar la provocación. En México y en muchos sitios del mundo se preparan acciones que impidan un desenlace de graves consecuencias.                                                                             

 

 

OAXACA

                                                     

 http://www.myspace.com/asaroaxaca

Cuando nuestra realidad nos parece la única posible es sano mirar un poco más lejos.

Mirar y ver.

Y escuchar.

 

 

A LAS MUJERES DE MÉXICO Y DEL MUNDO.

(Extracto)
Las mujeres que conformamos el Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) iniciamos desde principios de marzo una Jornada Político-cultural para recuperar la historia de las luchas de mujeres, dadas en distintas etapas de la historia y en diferentes partes del mundo. Asimismo, este año especialmente lo hemos dedicado a las mujeres familiares de desaparecidos y desaparecidas políticas en el país; por ello, hemos estado presentando nuestro primer esfuerzo de sistematización de la lucha que en varias décadas hemos dado mujeres del FNLS.

Nos sumamos a la convocatoria que hacen familiares de desaparecidos y desaparecidas en el país, para unir esfuerzos y llevar a cabo diferentes acciones civiles para luchar contra la desaparición forzada. Nuestra solidaridad para familiares de las compañeras desaparecidas Virginia Ortiz Ramírez y Daniela Ortiz Ramírez, mujeres triquis, el día 5 de julio de 2007; así como la de Lauro Juárez, quien desapareció el 30 de diciembre de 2007, y Gregorio Alfonso Alvarado López en el estado de Guerrero, desaparecido el 26 de septiembre de 1996. Seguiremos haciendo nuestra la demanda de su presentación con vida y el castigo a los responsables de esta impunidad; no olvidamos que este 25 de marzo se cumplen ya diez meses de la desaparición de Edmundo y Gabriel. No daremos marcha atrás las mujeres del FNLS, en la búsqueda de justicia para que estos crímenes no queden impunes, manifestamos todo nuestro apoyo a sus familiares y amigos.
Repudiamos el silencio del gobierno mexicano frente a la masacre que se llevó a cabo en territorio ecuatoriano el pasado primero de marzo, donde perdieron la vida Juan González del Castillo, Fernando Franco Delgado, Verónica Natalia Velázquez Ramírez y Soren Ulises Avilés Angeles. Toda nuestra solidaridad con sus familiares y para la compañera Lucía Andrea Morett, hacemos patente nuestro apoyo para ella y su familia.
Denunciamos al gobierno de Felipe Calderón Hinojosa y a las fuerzas armadas del país, quienes han violado de manera sistemática los derechos humanos de decenas de familias en el estado de Michoacán, así como en otros puntos de México, con la supuesta campaña contra el “crimen organizado”. Bajo dicha campaña han golpeado, violado a mujeres y realizando aprehensiones ilegales, hurtando pequeños pero importantes ahorros de familias pobres. La militarización del país no puede ser la solución al narcotráfico cuando ésta se encuentra al interior del mismo poder político y económico de México.
A lo largo de la historia mundial de la lucha de clases, nuestra participación como mujeres ha sido determinante en cada etapa de lucha de los pueblos: desde la lucha legal, jurídica, política, electoral, cultural, feminista hasta la armada revolucionaria. Esto ha tenido un costo alto para nosotras y nuestras familias, ya que vivimos en una sociedad capitalista y patriarcal. En el marco mundial de las reformas neoliberales se ha provocado toda una reorganización del trabajo; entre otras, se encuentran las políticas migratorias que socavan los derechos humanos y, en particular, los derechos de las mujeres, alimentando sus condiciones de ilegalización y condenándolas a vivir en la clandestinidad. Todo esto es avalado por los gobiernos de países receptores de mano de obra barata, siendo las mujeres la mejor fuerza de trabajo que le permite al sistema capitalista amortiguar sus crisis. Lo anterior alienta la continuidad del trabajo doméstico y la prostitución, actividades que retoman las mujeres migrantes en condiciones inhumanas.
Nos mantiene alertas la violencia de pareja que se vive en nuestro país. Una de cada cinco mujeres en México sufre violencia de su pareja. Por tanto, asumimos que no puede darse un verdadero cambio en nuestro país mientras no sean eliminadas todas las formas de violencia hacia la mujer.

Ningún proyecto político de izquierda puede avanzar si no se da una transformación desde lo personal y colectivo.