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“Quienes no se mueven, no sienten las cadenas” ROSA LUXEMBURGO

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA

Hoy, 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, mujeres organizadas en la Cooperativa Jolom Mayaetik (“Tejedoras Mayas”), el Colectivo “Rosa Luxemburgo” y la Asociación Civil K’inal Antsetik (“Tierra de Mujeres”), alarmadas por el agravamiento de las condiciones estructurales que sustentan la pobreza extrema y la violencia en nuestro país; e indignadas ante el clima de completa impunidad en el que se desarrollan las consecuencias de esta situación: feminicidios, militarización, persecución y hostigamiento a defensoras de los derechos humanos, manifestamos:

1. Nuestra más enérgica condena ante los asesinatos de las defensoras de los Derechos Humanos:

Marisela Escobedo, asesinada el 15 de diciembre de 2010 mientras realizaba un platón frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua en demanda del esclarecimiento del homicidio de su hija, Rubí.

Susana Chávez, poetisa y activista por esclarecimiento de los feminicidios en Ciudad Juárez, violada, asesinada y cruelmente mutilada el 5 de enero de 2011 en esta misma localidad.

Josefina Reyes, luchadora social por el esclarecimiento de la desaparición forzada de personas a manos de miembros del ejército mexicano en el Valle de Juárez, entre los que se encuentra su hijo, Miguel. Asesinada el 3 de enero de 2011 al este de Ciudad Juárez, sólo mes y medio antes de que lo fueran sus familiares: Malena Reyes, Elías Reyes y Luisa Ornelas, cuyos cadáveres fueron hallados el pasado 25 de febrero.

Condenamos igualmente el incendio de los hogares de doña Malú García y Sara Salazar los pasados días 16 y 15 de febrero respectivamente; la primera hermana de Lilia Alejandra, mujer violada, tortura y asesinada en Ciudad Juárez y presidenta de la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa, quien en el momento de la destrucción de su domicilio participaba en una acción de huelga de hambre y protesta frente a la Fiscalía del estado de Chihuahua en la citada ciudad; la segunda, madre de la familia Reyes, abocada a continuar su lucha desde el exilio frente a un estado incapaz de ampararla y ofrecerle verdad y justicia tras el asesinato de sus hijos.

Condenamos estos crímenes y condenamos igualmente el clima de impunidad que los rodea, representativo del que diariamente se reproduce en todo el país en relación con la violencia que las mujeres sufrimos. Condenamos asimismo la indefensión que padecen todas aquellas mujeres que desde la sociedad los denuncian y combaten, y señalamos la grave responsabilidad contraída por el estado mexicano en esta materia.

2. Saludamos la lucha emprendida por Doña Sara Salazar, como antes por sus hijas, quienes rompieron y rompen el silencio que rodea estos crímenes perpetrados por grupos paramilitares y militares en el contexto nacional de la denominada “guerra contra el crimen organizado”.

3. Nos solidarizamos con cuantas mujeres en todo nuestro país, defensoras de los Derechos Humanos como las antes citadas, mantienen su lucha contra la impunidad en el más completo desamparo institucional.

4. Hacemos un llamado a todas las mujeres para unirnos en contra de los feminicidios y desapariciones forzadas, violaciones sexuales y toda violencia perpetrada contra las mujeres.

5. Consideramos que no puede hablarse de la existencia de democracia en un país militarizado, donde se usa la represión contra toda expresión de lucha social; donde se maquillan los datos de la pobreza extrema y su repercusión sobre las mujeres; donde los gobiernos locales y federal se niegan a establecer la “alerta de género” frente a la oleada feminicidios que sufrimos; donde reina el terror propio de un escenario bélico en el que en los últimos años han sido asesinadas más de 35 mil personas, sin que el presidente Felipe Calderón haya alzado más que tímidamente la voz frente a las 8,500 armerías que desde los Estados Unidos suministran el material con el que se perpetúa esta tragedia.

Consideramos que no puede hablarse de democracia en un país cuando los derechos de más de la mitad de sus habitantes, nosotras, las mujeres, son sistemáticamente conculcados como resultado de esta militarización, sometiéndonos cotidianamente a la violencia y el hostigamiento inherentes a este “estado de sitio”, privándonos de nuestra libertad diaria, afectando el normal discurrir de nuestras actividades económicas y transformando violentamente, en nuestro detrimento, prácticas culturales en las comunidades indígenas en las que muchas de nosotras vivimos.

Consideramos que no puede hablarse de democracia en un país donde la política social se supedita a los intereses fluctuantes de cada campaña electoral; donde se fomenta la división de los movimientos sociales y de mujeres; donde se violan extensamente los derechos económicos, sociales y culturales de la ciudadanía; donde a la situación generalizada de precariedad de su población campesina se añade la falta de voluntad política para la resolución de conflictos agrarios; conflictos en los que están presentes intereses de empresas multinacionales y en los cuales se impulsan estrategias represivas, con claros ingredientes patriarcales, que atentan contra los derechos de las mujeres.

6. Nos solidarizamos con todas las mujeres que en el mundo se encuentran luchando, integrando diversas formas de resistencia, para lograr transformaciones en sus respectivos países. En este sentido nos merecen especial consideración las mujeres de aquellos países árabes del Norte de África y el Oriente Próximo que, como en los casos de Túnez o Egipto, impulsan procesos de cambio en los mismos. Expresamos nuestra solidaridad ante el sufrimiento de estas mujeres en Libia, que junto al resto de su población, viven hoy la guerra civil desatada en este país.

Nos solidarizamos igualmente con todas aquellas mujeres que en las semanas previas han integrado las protestas sociales en Grecia.

7. Expresamos nuestra solidaridad incondicional para todas aquellas miles y miles de mujeres que como parte de los flujos migratorios internacionales viven en condiciones de precariedad y suman su fuerza a la de la mano de obra barata que beneficia a los bloques de países ricos en el mundo; mujeres migrantes que en su condición de tales se ven más gravemente expuestas a la trata, las vejaciones, el racismo, el clasismo y doblemente privadas de sus más elementales derechos laborales.

Enviamos nuestro abrazo solidario a nuestras hermanas del Sáhara, Palestina y Colombia; a todas aquellas mujeres anónimas que en el mundo resisten diariamente y elaboran estrategias de sobrevivencia; a nuestras hermanas indígenas, mujeres feministas y lesbianas de América Latina y del mundo que el día de hoy llevarán a cabo eventos, foros, tomarán las calles y romperán el silencio para denunciar la violación de nuestros derechos como mujeres, marchando por una vida sin violencia, por la diversidad sexual, por los derechos sexuales y reproductivos, contra la ocupación militar, contra el patriarcado, por los derechos de las mujeres indígenas y contra todo tipo de violencia hacia las mujeres…

Nuestro compromiso como mujeres será seguir adelante en nuestras resistencias, alimentadas por la creatividad, el arte, la consigna, la marcha, la participación en foros,… en una apuesta activa y permanente por una vida digna para todas las mujeres del mundo.

¡¡¡VIVA LA RESISTENCIA DE LAS MUJERES EN EL MUNDO!!

¡¡CONTRA LOS FEMINICIDIOS LA MOVILIZACIÓN!!

¡¡POR UNA VIDA LIBRE DE VIOLENCIA!!

¡¡POR EL RESPETO A LA DIVERSIDAD SEXUAL!!!

FRATERNALMENTE

K’INAL ANTSETIK, COOPERATIVA JOLOM MAYAETIK Y COLECTIVO ROSA LUXEMBURGO.

“Quienes no se mueven, no sienten la cadenas”

ROSA LUXEMBURGO

SER MUJER, INDÍGENA Y TEJEDORA, por Celerina Ruíz Núñez

RELATO DE Celerina Ruíz Núñez

Mi infancia:
Nací en la comunidad de Oventic Chico, en el año de 1980, Municipio de San Andrés Larráinzar. Mis primeros estudios los llevé a cabo en mi comunidad, casi al terminar la primaria soñaba con ir a estudiar a la Ciudad de San Cristóbal de Las Casas. Para una mujer indígena, es difícil que sus padres le den permiso para seguir con sus estudios en otro lugar lejano a la comunidad. La mayoría de las mujeres terminan su primaria, y se dedican al tejido o bordado de blusas, preparan los alimentos para la familia, trabajan en el campo o se van a cortar café en otros sitios; se casan, tienen hijos, algunas veces son maltratadas por su esposo.
Las mujeres cuando tenemos la idea de salir a estudiar, no sólo los padres se molestan sino también la gente que vive en la comunidad, se burla de nosotras piensan que: “estas mujeres ya quieren salir para buscar hombres”, enfrentarse a estos comentarios es difícil porque no entiendes qué pasa y porqué no tenemos este derecho de estudiar libremente.

La Cooperativa Jolom Mayaetik:
La Cooperativa Jolom Mayaetik, se fundó en 1984, cuando apenas tenía cuatro años; las mujeres fundadoras lucharon fuerte para conseguir sacar adelante esta organización y ayudare un poquito para comprar sus cosas que necesitan en la familia. Además de que les gusta mucho encontrarse con otras tejedoras y platicar entre ellas, aprendieron muchas cosas en su camino; hasta cómo irse enfrentando con la gente del gobierno porque la verdad antes y ahora es difícil que tomen en cuenta las verdaderas necesidades de las mujeres indígenas.
Así en el año de 1997, las mujeres de mi comunidad se organizaron éramos seis y formamos un grupo de artesanas para ingresar en la Cooperativa Jolom Mayaetik, ellas me eligieron como Representante del grupo. Así tuve oportunidad de comenzar a participar en las asambleas generales y en las actividades políticas de la organización de mujeres. Aún recuerdo que la primera vez que asistí a una asamblea de la cooperativa en la Ciudad de San Cristóbal de Las Casas, me costó encontrar la oficina, me perdí, después de un tiempo la encontré.
En el año de 1999, por fin, tuve la suerte de salir de mi casa y gracias a la Cooperativa, a la organización de mujeres, porque ellas confiaron en mí y me invitaron a formar parte del Equipo de Producción para elaborar “nuevos diseños”.
Al principio, estaba muy contenta, pero después de tres semanas, me costaba trabajo estar aprendiendo el manejo y uso de la máquina de coser, sentía miedo en la Ciudad; entonces, una compañera que se llama Celia me animó a seguir adelante y poco a poco me fui acostumbrando.
Pienso que una razón era porque no hablaba bien el español, entonces, me costaba mucho vivir en la Ciudad, pero en mi pensamiento seguía la idea de estudiar terminar mi secundaria, preparatoria y llegar a la Universidad. Me di cuenta que trabajar y al mismo tiempo estudiar no es fácil, pero por lo menos tenía yo el apoyo de la organización, y poco a poco fui aprendiendo a convivir con otras personas.

La Mesa Directiva:
En el año de 2003, las socias y Representantes de la Cooperativa, me nombraron Presidenta de la organización, no quería aceptar este cargo, en ese tiempo, no sabía manejar una computadora, me faltaba aprender más el español, era tímida. Anteriormente, había estado como Presidenta la compañera Rosalinda, entonces, ella me fue enseñando a perder el miedo a usar la computadora, a contactar con los clientes que la cooperativa tenía en otros estados y países, cómo contestar el teléfono y responder correos electrónicos.
Ser Presidenta de una organización no es fácil, es demasiada responsabilidad, porque una debe tener paciencia, escuchar a las mujeres cuando se acercan a la Mesa Directiva, atender a las Representantes de cada grupo, responder a sus dudas que tienen, también aprendí a dar pláticas o conferencias a otras organizaciones, escuelas sea universidades o foros en otros estados y países, recibir las prendas de las mujeres, etiquetar cada producto, empacar los pedidos principalmente cuando se tienen que enviar a otros países, hay que llenar muchos papeles, hacer trámites, luego tengo que preparar mis paquetes contables mensuales, cuando ya lo tengo listo hay que llevarlo a la contadora de la Cooperativa, porque así la contadora puede informar a la organización de cómo estamos en las ventas y los gastos, también tengo que visitar las comunidades y resolver problemas cuando se presentan junto con las Consejas de Vigilancia y compañeras de Kinal Antsetik, todas juntas pensamos y vemos cómo resolver un problema, llegamos a un acuerdo y lo importante es siempre buscar una solución y seguir adelante.
Nuestro trabajo cuando tenemos cargos en una organización no es fácil, pero aprendemos mucho. La Mesa Directiva anterior, cuando estaba la compañera Rosalinda, ellas enfrentaron problemas fuertes, porque en las calles las molestaban, les gritaban cosas feas, llegaba la policía y entraba a la tienda, recibían amenazas de muerte, no sólo ellas sino también amenaza para la Yolanda, nos hablaban a la tienda por teléfono y les decían que las iban a matar o a violar. Pienso que cuando las mujeres decidimos organizarnos al gobierno no le gusta, si estas callada no te molesta pero si comienzas a luchar ya no le gusta nada. La Rosalinda, Yolanda, Micaela, Cecilia y otras compañeras hablaban fuerte, iban a marchas, luchaban por nuestros derechos, ayudaban a otras compañeras y compañeros porque el ejército entraba en sus comunidades, entonces, unas traducían todo lo que le había pasado a la gente, si habían entrado a sus casas el ejército, si habían asesinado a personas, todo lo sacábamos, luego se iban a los derechos humanos y daban conferencias de prensa. Ellas llegaron hasta otros países a denunciar lo que el ejército estaba haciendo en las comunidades indígenas. Fue un tiempo difícil, la Cooperativa Jolom Mayaetik participaba también en las Coordinadoras de la Resistencia Civil, ellas se iban también con otras compañeras como la Marla, Pati, Juana María y el compañero Daniel a visitar otras comunidades para avanzar en la lucha.
Nosotras sabíamos que teníamos que compartir todo con otras organizaciones que estaban luchando, la camioneta, oficina, teléfono, lo que podíamos servía para salir adelante y organizarse.
En los últimos tres años de mi cargo, ya no podía salir a otros países a vender y dar plática, las mujeres de la cooperativa me dieron permiso de estudiar, estaba muy contenta aunque era muy difícil atender todo mi trabajo y estudiar para mis exámenes, trabajos que me dejaban y tenía que organizarme bien aunque a veces andaba muy desvelada. Los viajes solo los hacía cuando estaba de vacaciones, aquí me ayudó la compañera Bárbara, con ella viajé algunas veces y aprendía mucho me explicaba lo de los clientes, me ponía de acuerdo con ella para dar las pláticas y me ayudaba a traducir lo que decía al inglés.
En el año de 2008, en la Ciudad de San Cristóbal de Las Casas, se llevó a cabo el cambio de Mesa Directiva, había logrado cumplir con el tiempo que me correspondía y también había terminado mi preparatoria. La verdad estaba muy contenta pero cansada, necesitaba un tiempo para descansar y pensar qué iba a ser de mi vida.
Entonces, decidí ir a vivir a la Ciudad de Tuxtla Gutiérrez, quería tener otras experiencias, metí solicitudes de trabajo a tiendas, por fin, en una joyería me aceptaron porque todo lo que aprendí en la organización me sirvió y rápido la dueña se dio cuenta y me nombró como responsable de la tienda. Había rentado un cuartito y lo compartía con otra compañera, así conocí esta Ciudad.
En mi cabeza seguía pensando en la organización, me daba cuenta que no podía dejarla, que era importante seguir adelante y comprometerme con las mujeres de las comunidades. Porque gracias a la cooperativa y a las compañeras de Kinal Antsetik, había logrado avanzar, me di un tiempo y después de un año regresé a trabajar, ahora estoy contenta, es mucho trabajo y responsabilidad pero tenemos el sueño de que un día más mujeres indígenas se organicen y podamos luchar juntas para cambiar nuestra situación de pobreza y de falta de respeto a nuestros derechos como mujeres indígenas.
Quiero llegar a la universidad y que otras mujeres también tengan la oportunidad de hacerlo, porque una mujer indígena cuando estudia se abren muchos caminos y nuestro pensamiento es más grande, pero hay que estudiar no sólo pensando en nosotras mismas sino también en cómo podemos avanzar para que la pobreza, la represión, la explotación en nuestro país no siga adelante. Queremos un Centro de Mujeres para otras mujeres que estén dispuestas a luchar y comprometerse con las comunidades indígenas.

Celerina Ruíz Núñez.
Febrero de 2009.

Los de Abajo

   

Fachada de la Catedral de San Cristobal de las Casas. Abril 2006

Los de Abajo

Gloria Muñoz Ramírez
losylasdeabajo@yahoo.com.mx

La comunidad de La Garrucha, enclavada en la cañada de Patiwitz, en la selva Lacandona, fue la primera que recibió abiertamente a la sociedad civil y a la prensa de todo el mundo en marzo de 1994, apenas terminadas las primeras negociaciones entre el EZLN y el gobierno federal, en la  catedral de San Cristóbal.

Finalizado ese primer diálogo, el subcomandante Marcos, vocero y jefe militar zapatista, se refugió en esta cañada y, desde ahí, se abrieron los pueblos para explicar las razones de su lucha. Catorce años después, en este mismo poblado, el líder rebelde concedió la última (o la más reciente) entrevista a un medio de comunicación (en octubre de 2007), y aquí se le vio por última vez públicamente, durante una fugaz aparición antes del encuentro de mujeres zapatistas con mujeres del mundo, a finales de diciembre y principios de enero de 2008.

Hace 15 años, en mayo de 1993, en esta misma zona se dio el “bautizo de fuego” del aún clandestino EZLN: el primer enfrentamiento con el Ejército federal, negado durante meses por la Secretaría de la Defensa y por el entonces presidente Carlos Salinas, quienes argumentaron que se trató de un enfrentamiento con una banda de narcotraficantes, teniendo claro que se trataba de una formación insurgente.

La Garrucha, además de ser sede de una de las cinco zonas autónomas zapatistas, es una comunidad emblemática e histórica del movimiento. Desde aquí se dio a conocer la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y en esta región se dieron los primeros pasos de la actual iniciativa política y pacífica. En 1994 llegaron aquí los comunicadores de todo el mundo, antes de que las miradas se trasladaran a Guadalupe Tepeyac y La Realidad, en la selva fronteriza, comunidades que durante años sufrieron la persecución y el hostigamiento dirigido, pues casualmente en ambas, como recientemente en La Garrucha, se realizaron las apariciones públicas de la comandancia general zapatista.

El pasado 4 de junio pudo ser un día fatal. Unos 200 soldados del Ejército federal, Seguridad Pública, policía municipal y agentes de la PGR intentaron entrar a La Garrucha. Luego se dirigieron a los pueblos de Hermenegildo Galeana y San Alejandro, en la misma región, donde fueron repelidos por mujeres, hombres y niños armados con palos, piedras y resorteras; es decir, armados de coraje y dignidad. Dentro de la cascada de agresiones que han sufrido las comunidades en los últimos dos años, esta incursión denota pretensiones oscuras y sumamente preocupantes. Es falso que busquen plantíos de mariguana; urge parar la provocación. En México y en muchos sitios del mundo se preparan acciones que impidan un desenlace de graves consecuencias.                                                                             

 

 

A LAS MUJERES DE MÉXICO Y DEL MUNDO.

(Extracto)
Las mujeres que conformamos el Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) iniciamos desde principios de marzo una Jornada Político-cultural para recuperar la historia de las luchas de mujeres, dadas en distintas etapas de la historia y en diferentes partes del mundo. Asimismo, este año especialmente lo hemos dedicado a las mujeres familiares de desaparecidos y desaparecidas políticas en el país; por ello, hemos estado presentando nuestro primer esfuerzo de sistematización de la lucha que en varias décadas hemos dado mujeres del FNLS.

Nos sumamos a la convocatoria que hacen familiares de desaparecidos y desaparecidas en el país, para unir esfuerzos y llevar a cabo diferentes acciones civiles para luchar contra la desaparición forzada. Nuestra solidaridad para familiares de las compañeras desaparecidas Virginia Ortiz Ramírez y Daniela Ortiz Ramírez, mujeres triquis, el día 5 de julio de 2007; así como la de Lauro Juárez, quien desapareció el 30 de diciembre de 2007, y Gregorio Alfonso Alvarado López en el estado de Guerrero, desaparecido el 26 de septiembre de 1996. Seguiremos haciendo nuestra la demanda de su presentación con vida y el castigo a los responsables de esta impunidad; no olvidamos que este 25 de marzo se cumplen ya diez meses de la desaparición de Edmundo y Gabriel. No daremos marcha atrás las mujeres del FNLS, en la búsqueda de justicia para que estos crímenes no queden impunes, manifestamos todo nuestro apoyo a sus familiares y amigos.
Repudiamos el silencio del gobierno mexicano frente a la masacre que se llevó a cabo en territorio ecuatoriano el pasado primero de marzo, donde perdieron la vida Juan González del Castillo, Fernando Franco Delgado, Verónica Natalia Velázquez Ramírez y Soren Ulises Avilés Angeles. Toda nuestra solidaridad con sus familiares y para la compañera Lucía Andrea Morett, hacemos patente nuestro apoyo para ella y su familia.
Denunciamos al gobierno de Felipe Calderón Hinojosa y a las fuerzas armadas del país, quienes han violado de manera sistemática los derechos humanos de decenas de familias en el estado de Michoacán, así como en otros puntos de México, con la supuesta campaña contra el “crimen organizado”. Bajo dicha campaña han golpeado, violado a mujeres y realizando aprehensiones ilegales, hurtando pequeños pero importantes ahorros de familias pobres. La militarización del país no puede ser la solución al narcotráfico cuando ésta se encuentra al interior del mismo poder político y económico de México.
A lo largo de la historia mundial de la lucha de clases, nuestra participación como mujeres ha sido determinante en cada etapa de lucha de los pueblos: desde la lucha legal, jurídica, política, electoral, cultural, feminista hasta la armada revolucionaria. Esto ha tenido un costo alto para nosotras y nuestras familias, ya que vivimos en una sociedad capitalista y patriarcal. En el marco mundial de las reformas neoliberales se ha provocado toda una reorganización del trabajo; entre otras, se encuentran las políticas migratorias que socavan los derechos humanos y, en particular, los derechos de las mujeres, alimentando sus condiciones de ilegalización y condenándolas a vivir en la clandestinidad. Todo esto es avalado por los gobiernos de países receptores de mano de obra barata, siendo las mujeres la mejor fuerza de trabajo que le permite al sistema capitalista amortiguar sus crisis. Lo anterior alienta la continuidad del trabajo doméstico y la prostitución, actividades que retoman las mujeres migrantes en condiciones inhumanas.
Nos mantiene alertas la violencia de pareja que se vive en nuestro país. Una de cada cinco mujeres en México sufre violencia de su pareja. Por tanto, asumimos que no puede darse un verdadero cambio en nuestro país mientras no sean eliminadas todas las formas de violencia hacia la mujer.

Ningún proyecto político de izquierda puede avanzar si no se da una transformación desde lo personal y colectivo.

                                                                                                                                                                                                    

El robo de las palabras

El robo de las palabras
24/01/08

Por Vicente Zito Lema

Desde hace un tiempo, cuya medida exacta se pierde en un mar de calamidades, heridas sobre heridas sin tiempo a cicatrizar, hemos dejado de sentir los pies firmes sobre la tierra. Como si nada profundo nos perteneciera. Desnudos ante el espejo nadie mira por nosotros; no se juzgan los concretos actos del bien y del mal, y se naturaliza la banalidad.
Pareciera que todo lo profundo huye del ser. La única certeza es que el mundo en que vivimos sigue siendo terriblemente cruel y su falta de sentido se repite sin respuestas.
Movidos, conmovidos, también sujetados por semejante realidad, uno siente que va de aquí para allá en los juegos del aire, que el destino decide en soledad, y que la liviandad del vínculo con el otro se convierte en una huella sobre nuestra propia sombra.
Por eso tenemos de pronto la necesidad de un distanciamiento. Sumergirnos en los sueños del ayer, en esa materia tan fugaz, nos tranquiliza.
En la otra orilla está el futuro, depositar allí la perfección inevitable de la historia, se convierte en un dulce consuelo.
Sin embargo el presente existe, como un monstruo de mil brazos nos da golpes en el rostro y luego nos abandona con extrema frialdad.

Tengo ante mí un torbellino de imágenes y situaciones. Elijo una, la infancia, acaso porque sigo convencido que allí yace la verdad, que todo lo demás que ocurre en nuestras vidas no escapa del momento en que ella es fundada.
Confieso que he tenido un privilegio. Palabras y palabras, como aguas de río, de mar y de océano, me fueron dadas con amor en la infancia de mis primeros recuerdos.
Confieso que tengo una esperanza, de ella hablaba el entrañable Julio Cortazar: habrá un mañana en que todas las palabras estarán en todas las bocas, y entonces la muerte ya no tendrá poder.
He ahí el cielo, perfecto, inmutable en su eternidad, mientras el viento del presente se empeña en colarse por las rendijas de la ventana.
Salgo entonces a la calle, para enfrentar sin más vueltas la cara de la realidad. Lo que veo me espanta: miles y miles de niños se han quedado sin palabras. (De allí en más el alma se extravía sin cuerpo, la conciencia ha perdido el espacio de su materialidad.)
Las palabras (digamos la educación, porque la esencia de la educación es la palabra, que a su vez sostiene el pensamiento), también ahora se cotizan en bolsa: valen más que la tonelada de soja, el barril de petróleo o la onza de oro.
Bien se sabe: el crimen de la pobreza tampoco perdona a las palabras. Más aún, las pervierte y humilla, al quitarlas del uso originario, amoroso y de bien público, y convertirlas en una mercancía, en un valor que se acumula, en un arma privilegiada para dominar, vigilar y castigar.
Se las arrebata de los labios del más desdichado. (¡Vengo a denunciar un robo! ¡Se abusaron de su fragilidad!)
Se las arrebata del corazón de la necesidad. (¡La muerte es la madre de la justicia! ¡Por eso la justicia se sienta a la diestra del Poder!)
¿Qué harán hoy sin palabras los niños que puestos fuera de las palabras -con cruento dolo y organizada violencia-, no tienen recuerdos ni tendrán la obstinación de la historia? (Tienen gritos, maldiciones, hambre, dolor, odio, silencio…; falta la palabra que da sentido a todo ello, y pide rendición de cuentas por todo ello.) ¿Qué harán sin palabras los niños cuando los cielos, los dioses y los hombres cierran los ojos, cierran la boca, cierran la vida?

Hasta Encontrarlos

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Foto tomada en su estancia en Elx (Elche)

Oviedo 25 de Noviembre de 2007 (España)

Nadín Reyes Maldonado Comité “Hasta Encontrarlos”
En un marco de impunidad que prevalece en nuestro país, hoy a seis meses de la desaparición forzada de mi padre Edmundo REYES AMAYA y de Gabriel A. CRUZ SÀNCHEZ sus familiares seguimos exigiendo su presentación con vida y castigo a los responsables de este delito de lesa humanidad.
El dolor y el sufrimiento por su ausencia es muy fuerte, sin embargo, esto no nos paralizara por que ahora somos las voces y los rostros de cada uno de ellos que continuara con la lucha y la defensa de sus derechos.
Mantenemos firme nuestra solidaridad con los familiares de Francisco Paredes Ruiz, y a las demás familias que han sufrido como nosotros; la desaparición de sus seres queridos y los convocamos a unir esfuerzos para exigir justicia y no permitir que otras personas sean desaparecidas.
Así también, queremos comunicarles que como parte de nuestra jornada de lucha, familiares y amigos estaremos llevando acabo pega de carteles en la ciudad de Oaxaca y continuaremos con nuestra gira en Europa, cuyo principal objetivo es la denuncia de las violaciones a los derechos humanos y la desaparición forzada en México.
Agradecemos a todas las personas y organizaciones internacionales por su apoyo y solidaridad para y por permitirnos expresar nuestras denuncias, así mismo, queremos enviar un gran saludo y nuestro reconocimiento a todo el pueblo de Oaxaca; que hoy conmemora un año de su ejemplar resistencia, a todos y cada uno de ustedes queremos decirles humildemente que su lucha y fortaleza ha sido un ejemplo para todo el pueblo de México, pues nos ha permitido conocer y darnos cuenta de la capacidad de organización y solidaridad que como pueblo podemos llegar a tener y luchar por nuestros ideales sin importar las diferencias y afiliaciones políticas que podamos tener.
Reconocemos el gran esfuerzo que esta lucha se ha significado para todos, hombres, mujeres y niños y nos sumamos a sus exigencias de justicia y castigo a los responsables de tantos crímenes, recordándole al Estado mexicano que no somos unos criminales, ni tampoco unos cuantos como ellos dicen, sino que somos un pueblo organizado que esta cansado ya de tanta impunidad e injusticia que seguirá luchando por transformar nuestras condiciones de vida.
Nos queda claro, que solo manteniendo la unidad y solidaridad entre nosotros podremos hacer frente a la represión que estamos viviendo. Por lo que es importante, unir esfuerzos y nuestra lucha. De ahí la importancia también que hoy y siempre apoyemos a este nuevo Frente Nacional Contra la Represión, el cual constituye una muestra más del esfuerzo y solidaridad de más de 100 organizaciones, que luchan por hacerle frente a toda esta serie de terribles violaciones a los derechos humanos que se cometen en nuestro país.
Hoy por tanto, es un día muy importante para recordar que la resistencia en Oaxaca continúa y que la constitución de este nuevo Frente, nos permitirá consolidar nuevas fuerzas de apoyo y de lucha para que en nuestro país no se sigan cometiendo actos de represión e impunidad.
Desde aquí, reciban todos y todas nuestro cordial saludo y reconocimiento, así como también nuestra unión a este Frente Nacional Contra la Represión.
Por último queremos hacer hincapié en que todas y cada una de las acciones que como familiares estamos realizando para exigir la presentación con vida de nuestros familiares, están dentro toda legalidad y todo derecho, y que no perjudicamos a nadie con nuestras demandas por lo que queremos hacer responsable al gobierno del Estado y al Gobierno Federal de cualquier hostigamiento y daño tanto físico y psicológico que familiares y amigos puedan sufrir durante estas actividades.

¡¡VIVOS SE LOS LLEVARON VIVOS LOS QUEREMOS!!

¡¡CONTRA LA DESPARICIÓN FORZADA EN MÉXICO!!

La lucha de las mujeres en México

noticia pulse y entrará en la página. Hay tres videos de la entrevista.


La ONG ilicitana Narova, dedicada a la cooperación internacional con América Latina, ha invitado a nuestra ciudad a tres representantes de la lucha que viven las mujeres en México
Son Yolanda Castro, presidenta de la organización “Tierra de Mujeres”, de Chiapas, Nadín Reyes, hija de desaparecido y representante del comité de familiares “Hasta Encontrarlos” de Oaxaca, y Rosalinda Santís Díaz, coordinadora del Área de Salud de “Tierra de Mujeres”. Están realizando una gira por Europa para hacer pública la situación en la que viven los movimientos sociales y de mujeres en la república mexicana. Ruth Adsuar, presidenta de Narova, ha sido su anfitriona en la ciudad.

Yolanda Castro, presidenta de “Tierra de Mujeres” de Chiapas, denuncia las reiteradas violaciones de los derechos humanos en México desde el acceso al poder de los que define con “la ultraderecha representada por Vicente Fox y Felipe Calderón”. Castro cifra en más de 1.000 los presos políticos, y en 6.000 las mujeres desaparecidas entre 1999 y 2004. En Chiapas denuncia 122 desaparecidos y el retorno de la “guerra sucia” con violaciones y torturas. Además rechazada la imposición de Plan México porque representa la militarización de las dos fronteras y la presencia de tropas americanas en territorio mexicano.

Nadín Reyes es hija de Edmundo Reyes Amaya, desaparecido desde el 25 de mayo de 2007, junto a Gabriel Alberto Cruz Sánchez. Es una de las impulsoras del Comité de familiares “Hasta Encontrarlos” del Estado de Oaxaca, cuyo objetivo es denunciar las desapariciones forzosas de activistas sociales

Rosalinda Santís Díaz es indígena. Coordina el área de salud de “Tierra de Mujeres”, un movimiento cooperativo destinado a mejorar las condiciones de vida de las mujeres en Chiapas. Para Santís, el desarrollo de la región está lastrado por el creciente proceso de emigración de familias completas o de maridos que dejan a las mujeres solas. Mano de obra barata y precios bajos para sus productos son factores determinantes del éxodo que se vive en Chiapas. A ello hay que añadir las carencias sanitarias, especialmente en las comunidades indígenas, desatendidas por parte del Estado.

Narova
Narova es una organización no gubernamental ilicitana que pretende participar desde Elche en el fortalecimiento de liderazgos femeninos y en el proceso organizativo de las mujeres, desarrollando nuevas metodologías de capacitación técnica y de educación popular con perspectiva de género.

Las participantes son mujeres indígenas que viven en una de las regiones más difíciles y complejas del Estado de Chiapas. Sin embargo y a pesar de ello, las propias mujeres han buscado alternativas para su vida, y desde Narova quieren caminar con ellas. Ruth Adsuar es su presidenta.

MUJERES DE MÉXICO EN LUCHA

Sede Universitaria Ciudad de Alicante
Miércoles Día 7
Hora 20:15

Titulo de la charla:
“MUJERES DE MÉXICO EN LUCHA: CONSTRUYENDO LA JUSTICIA”

Ponentes:
RUTH ADSUAR SABATER
Presidenta de NAROVA COOPERACIÓN ONG
ELX-ESPANYA

YOLANDA CASTRO APREZA
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo
CHIAPAS-MÉXICO

ROSALINDA SANTÍS DÍAZ
Coordinadora Área de Salud de K´INAL ANTZETIK / TIERRA DE MUJERES S.C.
CHIAPAS-MÉXICO

NADÍN REYES
Comité de familiares desaparecidos “HASTA ENCONTRARLOS”
OAXACA-MÉXICO

CONTRA EL OLVIDO Y LA IMPUNIDAD

“Pues los vencidos de hoy son los vencederos de mañana
Y el jamás se convierte en el hoy mismo”
Bertolt Brecht.

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Yolanda Castro Apreza
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo
FNLS.

Entre los estudiosos y analistas políticos sobre movimientos populares o bien de Seguridad Nacional, hoy, frente a las explosiones en Celaya, Guanajuato y Querétaro, se han vertido una serie de opiniones y reflexiones desde la izquierda, declaraciones del gobierno mexicano, y el silencio profundo de muchas organizaciones de Derechos Humanos en el país de cara al tema de la desaparición forzada de Raymundo Rivera y Edmundo Reyes Amaya; detenidos el 25 de mayo en la Ciudad de Oaxaca.

El escenario nacional no es estático, requiere de evitar generalizaciones y análisis superficiales. Llevamos décadas de construcción de una lucha popular que ha acumulado una larga experiencia y, sobre la cual continuamente se han presentado transformaciones, factores externos internacionales y nacionales que van determinando el actuar, o mejor dicho elevando las prácticas de resistencia y revalorando continuamente su contenido político. Entonces, si todo se mueve de manera tan rápida en estos últimos años, se requieren respuestas y análisis bajo una ética seria y contundente, comprometida con estas distintas y variadas expresiones de lucha. Todas enmarcadas en la búsqueda de caminos para lograr una transformación profunda del sistema Capitalista y Patriarcal. Además de los retos que implica en este mundo globalizado, el sentido y búsqueda de la justicia; y en estos momentos pocas son las personas que en su análisis han partido de este concepto; y desde qué marco estamos hablando de ella para analizar fenómenos sociales como el de la represión, criminalización de la lucha social y la desaparición forzada de personas en nuestro país.

Como anécdota colectiva y personal, en uno de los debates internos previos a la constitución del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo, justo en un lugar de Oaxaca; nos quedamos horas analizando la diferencia entre “guerra sucia” y “guerra de baja intensidad”. Fue poco el tiempo transcurrido en donde diferentes coyunturas políticas nacionales e internacionales nos aclararon que estábamos en el retorno de la “guerra sucia”.

Lo anterior nos obligó a recuperar nuestra memoria histórica, ubicar la “guerra sucia” y sus métodos tales como; la creación de organismos irregulares de represión, el uso continuo de cárceles clandestinas acompañadas del equipo e instalaciones del Ejército federal mexicano y la policía para perseguir a personas clasificadas como “subversivas”, prácticas como el genocidio, desaparición forzada de personas, ejecuciones extrajudiciales y tortura. Toda una política preparada desde hace varios años por diferentes Presidentes del país a lado de militares y ambos dos asesorados por Estados Unidos.

En respuesta a ello, a principios de los setentas se reunieron familiares de desaparecidos y desaparecidas; así, comenzó la larga lucha que lleva más de 32 años contra el olvido y la impunidad. Esta se inició con Rosario Ibarra de Piedra y otras personas pertenecientes a otras agrupaciones políticas, que conformaban el Movimiento Democrático Independiente (MDI), entre otros. Todo ello culminó con el Comité Eureka. Y de ahí otras agrupaciones tanto de derechos humanos como políticas ubicadas en Frentes, Coordinadoras, entre otras fueron haciendo suya la demanda de la presentación con vida de las personas desaparecidas. Cabe destacar, como en otros países que estas luchas han sido representadas por mujeres, quienes desde entonces hemos planteado junto con los compañeros la frase de; “Ni perdón ni olvido”. Como mujeres del Frente Nacional de lucha por el Socialismo, junto a muchas otras compañeras familiares de desaparecidos, no queremos perdernos en el silencio del desierto; porque son miles de mujeres entre hijas, cuñadas, esposas que han quedado algunas veces solas, anónimas u organizadas para denunciar, acudir a toda institución de defensa de derechos humanos para encontrar los cuerpos o la presentación con vida de sus familiares. Estos hechos son parte de la memoria histórica del pueblo, y siguen impunes a lado de los feminicidios, porque estos también forman parte del fenómeno de “desapariciones forzadas”, pobreza, hambre, explotación y subordinación hacia las mujeres. La danza en este presente se expande y para muchas personas es mejor guardar silencio y quedarnos en la inmovilidad, indeferencia, o bien en las generalizaciones.

El debate actual, nos obliga a tener diferentes miradas de nuestra lucha como mujeres, hombres, es decir, como pueblo y del lugar que ocupamos las mujeres en ellas. Recordar que a pesar de que en 1978 como parte de una reforma política, el gobierno mexicano dictó una Ley de Amnistía donde se beneficiaron varias personas pero se continúo con el esquema político de la desaparición forzada; y con la negativa del Estado a impartir justicia.

En nuestro país, la Comisión Nacional de Derechos Humanos, cuenta con un Programa de Presuntos Desaparecidos y sólo echemos una mirada del actuar de su Representante, frente al caso de Ernestina Ascencio y de otras impunidades. ¿Dónde han dado a conocer un informe público accesible a toda la población, cuántas recomendaciones ha dado en casos como el de la desaparición forzada? Si nos vamos a las Procuradurías tampoco investigan esta acción inhumana. Entonces, toca al Estado explicar, e investigar de estos casos pero también la impunidad se hace presente en su silencio y en la continuidad de esta práctica. ¿Desde qué marcos hablamos de justicia?

Por ello y más, hay conclusiones y análisis estériles tales como: a) Dudar si el EPR son los responsables de estos hechos. La realidad es que los grupos armados han existido desde hace décadas en la historia del movimiento popular; no vale sólo por su contenido ideológico el de equiparar a la ligera sus prácticas como semejantes a los grupos guerrilleros en Centroamérica o como Felipe Calderón Hinojosa y otros analistas en Seguridad Nacional los llaman “terroristas”. En el caso concreto del PDPR-EPR, tienen 43 años de existencia, conformado por mujeres, hombres, estudiantes, amas de casa, campesinos, indígenas, profesionistas, etc. Amplios sectores que luchan por la defensa de la tierra, contra la explotación, en suma contra el Capitalismo; que incluye muchas otras demandas económicas, culturales, sociales y políticas encaminadas a transformar este sistema y mejorar las condiciones de vida para las nuevas generaciones, donde se respeten y se ejerzan los derechos de las mujeres, se tenga derecho a una vida digna y justa para el pueblo.

Cada movimiento político militar, surge en tiempos y espacios políticos concretos; cuentan con una base social que les respalda; aunque hay ciertas personalidades que no han querido aceptarlo. Algunas razones de este análisis es por el poco o nulo conocimiento que tienen no sólo de los movimientos armados en el país sino también del movimiento popular; de sus lógicas y tensiones internas. Pero también se une a ello, el que no es fortuito que las Ciencias Sociales hayan dejado de ser un peligro para el gobierno; el avance de la tecnología, la especialización del conocimiento, en algunos casos la falta de compromiso político de la academia e intelectuales, es decir, la pérdida del “estar cerca” de los movimientos y hacer lecturas y análisis desde los periódicos, comunicados, o hacer generalizaciones cuando se presentan hechos como los de PEMEX. Lo anterior no nos ha permitido avanzar de manera conjunta academia y movimientos sociales, persiste la tendencia también de idealizar a las personas que representan a las protestas sociales y se ha caído en algunos casos en el fundamentalismo o en el mesianismo.

b) No podemos ni debemos permitir que nos atrape el concepto de “terroristas”, enarbolado por Felipe Calderón frente a la visita de José Luís Rodríguez Zapatero en México. Ni guardar silencio con los deseos del gobierno por asesoría de Estados Unidos de echar andar la copia del Plan Colombia en nuestro país. La demanda central como organizaciones de izquierda, personas, grupos o colectivos es luchar en contra de la desaparición forzada de personas. Más allá de que grupo político provengan, no podemos permitir que la impunidad siga adelante, llevamos décadas y no hemos tenido la voluntad política dejando afuera nuestras diferencias por contenido y práctica de unirnos por esta demanda a lado de la libertad de los y las presas políticas. Hoy estos dos compañeros, junto a las mujeres desaparecidas (feminicidios), torturadas y muertas se suman a 51000 desapariciones forzadas en el mundo. Y sería interesante mirar que no sólo son estos dos compañeros desaparecidos sino que hay más en el país por distintas circunstancias. Pero tendemos a actuar o pensar que “aquí no pasa nada”; o bien nos perdemos del sentido de la justicia en un mundo globalizado, neoliberal en suma capitalista e imperialista.

c) Dar argumentos como que; a partir de estas explosiones la militarización va aumentar o la represión se va acentuar perdemos de vista lo que otros analistas vislumbraron desde finales del año pasado como el caso de José Gil Olmos quien mencionó: “La guerrilla en México ha sido una forma tradicional de lucha desde los tiempos de la Independencia… y que el más preocupado debería ser Felipe Calderón, porque las acciones de la guerrilla eran un reflejo de la compleja situación que enfrentaría como jefe del Ejecutivo y que difícilmente podría resolver. Este mismo analista comentaba que; es un error pensar en atacar con fuerzas policíacas y militares a estos grupos porque con ello únicamente muestra la cortedad de miras del gobierno para entender que estas expresiones de inconformidad social tienen amplias raíces sociales y comunitarias” .

d) De manera aislada, camina ahora la joven Nadín Reyes Maldonado, de 25 años de edad, hija de Edmundo Reyes Amaya y ella se une al dolor de otras mujeres y familiares, a la presión y persecución de su familia como la situación de los hermanos Cerezo, el exilio de su madre y padre, una danza de dolor, sentimientos encontrados, pero con la esperanza de recuperar a su padre como la tienen cientos de mujeres por los feminicidios o por la espera de reconstruir su familia cuando el esposo, la madre, la hija o el hijo salgan de la cárcel. Un grupo cada vez más nutrido producto de la represión desde el gobierno; mientras desde la izquierda nos anulamos unos a otros, o usamos en el discurso frases como la de “libertad a presos políticos”. Pero el asunto es más de fondo y toca ya salirse del “ring de boxeo” absurdo e intentar de una vez por todas definirnos y comenzar a construir la unidad. Así como cuidarnos de la “cultura del miedo”, reforzada por los medios de comunicación y la famosa lucha contra el crimen organizado, todo ello y más forma parte del escenario de la globalización, centralmente después de los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos.

Finalmente, no podemos ni debemos dejar de reconocer avances y retrocesos en nuestra experiencia de lucha desde cualquier trinchera, todos y todas hemos dado aportes importantes. Es hora de recuperar la historia de décadas anteriores con la mayor seriedad posible, mirando no sólo a los grupos armados sino a la izquierda conformada por sus variadas líneas y proyectos políticos. Sino corremos el riesgo de alimentar que toda esta historia se desvanezca en el aire.

La construcción de la resistencia desde las mujeres. (2ª parte)

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Foto de un taller con mujeres jovenes en San Cristóbal de Las Casas.

 Autora del texto Yolanda Castro Apreza.

Otras Voces de Mujeres en Oaxaca.

Del 26 al 28 de abril, en la Ciudad de Oaxaca, se llevó a cabo otro evento: el “Encuentro de Mujeres en Resistencia: México, Centro y Sudamérica”, organizado y convocado por el “Colectivo Huaxyacac” y “Espacio Feminista”. Nuevamente se escucharon voces de diferentes resistencias entre ellas, una que conmovió al público fue el testimonio de una de las víctimas de la violación ejercida por militares a 13 mujeres en Castaños, Coahuila, el 11 de julio de 2006, suceso que marcó la vida de cada una de ellas. La violación, vejación y tortura psicológica se consumó en la madrugada en los bares El Pérsico y La Playa, en la zona de tolerancia; donde todo un batallón de soldados a bordo de vehículos Humer, con uniformes y pertenecientes al 14. Regimiento Motorizado, entraron a estos bares en donde se inició una pesadilla para las 13 mujeres que se encontraban trabajando. Una de ellas compartió en este espacio: “… he aprendido que independientemente de mi oficio yo tengo derecho a decidir y que nadie puede ni debe forzarme a hacer algo que yo no quiera”. Al escuchar la narración de los hechos, prácticamente todas las mujeres reunidas en este evento, guardamos silencio, miradas de indignación y la certeza de que estos casos quedan en su mayoría en la impunidad.

Enseguida hubo otras voces de mujeres de Oaxaca, quienes sufrieron detenciones arbitrarias y encarceladas; nos compartieron la forma en que fueron ultrajadas, a la mayoría las raparon de la cabeza, las humillaron, otras sufrieron violencia sexual, torturas sicológicas, y otras que son anónimas, fueron las que perdieron su empleo, a su compañero e hijos por no estar de acuerdo con su participación política. Una mujer de aproximadamente 68 años manifestó: “Perdí a mi esposo, mi empleo, a mis hijos, me quedé sola, y hablé con mi madre y me dijo: Hija, hombre puedes encontrar en cualquier esquina pero una lucha como esta que se dio en Oaxaca, no la encuentras inmediatamente, así, que no te sientas triste y sola todo lo que hiciste valió mucho para este pueblo”. Otra compañera que fue rapada de su cabeza, compartió: “Me cortaron mi cabello, era largo, bonito, siempre lo cuide, pero con todo no pudieron cortarme mis ideales de lucha”. Estuvieron también un colectivo de Atenco, una de ellas nos compartió su vida en la cárcel, testimonios que confirman la manera en que el Estado y sus distintas corporaciones policíacas actúan en un gobierno de ultraderecha.

Así durante horas, escuchamos voces de mujeres de Argentina, de la situación de desplazadas en Colombia, de la resistencia en Chiapas; donde sostuve que el movimiento de mujeres en el estado chiapaneco lleva décadas; y uno de los referentes más próximos es la participación y organización de las mujeres en las “tomas de tierra” y de los costos que tuvo esta participación. Así como la diversidad organizativa en la resistencia al pago de la luz, donde en su mayoría son mujeres quienes fundaron este movimiento en diferentes regiones. En este espacio, hice un llamado a impulsar la unidad de los distintos proyectos políticos de izquierda en nuestro país. Así el encuentro transcurrió entre baile, ceremonias, teatro, marcha y mitin cultural donde se dio a conocer un pronunciamiento firmado por 30 organizaciones con la participación de más de 200 mujeres.